Las Provincias

Sanidad halla 10.000 nuevos pacientes en lista de espera pero no concreta cómo atajarla

  • La consellera denuncia «trucos y trampas» del anterior gobierno en la forma de contabilizar los enfermos y anuncia mayor transparencia

La Conselleria de Sanidad aseguró ayer que se ha encontrado con 10.000 pacientes en lista de espera que hasta ahora no figuraban en «ningún registro público» de personas pendientes de ser operadas. En cuanto a las medidas que se adoptarán para afrontar la situación desde el departamento autonómico no se concretaron novedades, sino que anunciaron que estudian iniciativas que se darán a conocer próximamente y se intensificarán las medidas aplicadas hasta ahora.

La consellera, Carmen Montón, que denunció ocultación de datos reales de espera durante el gobierno del PP, apuntó que están «trabajando en incorporar nuevas iniciativas que se presentarán próximamente». Estas actuaciones se unirán a las que están en marcha. Entre las vigentes se encuentra la extensión a otros departamentos del programa de operaciones por la tarde que se viene aplicando en el Hospital San Juan de Alicante, experiencia que, tal como confirmaron desde Sanidad, «se está viendo si se lleva a otros hospitales».

Habló del autoconcierto, incremento del número de operaciones en los centros públicos. Esta iniciativa, tal como explicó la consellera, ya se ha aplicado «a lo largo del último cuatrimestre de 2015». Ahora se quiere «aumentar».

Otros datos que dio a conocer la responsable del departamento autonómico junto al director general de Asistencia Sanitaria, Rafael Sotoca, fue que han contabilizado y 3'7 millones de días de espera sin computar.

Montón señaló que el actual equipo de la conselleria «ha eliminado la manipulación de las listas» incluyendo los días de demora y los pacientes no computados. Así, mientras en la «lista adulterada» había 47.478 personas, la nueva que incorpora a todos los pacientes incluye 57.898 personas.

La demora media era de 67 días y ahora pasa a 120. Montón insistió en que eliminarán «los trucos y las trampas» de los registros públicos en beneficio de la transparencia. Anunció que a partir de ahora ofrecerán información cada trimestre, en lugar de dos veces al año y que trabajan en colaboración con asociaciones de pacientes.

Rafael Sotoca, detalló que en la etapa anterior el plan de choque servía «para esconder demoras y pacientes a través de una doble contabilidad: una lista A oficial y otra lista B opaca». A los 90 días se remitía una carta al paciente para ofrecerle ser operado en una clínica privada. Según la información que facilitó Sotoca, cuando se enviaba la carta, los pacientes desaparecían de la lista oficial, sin importar si el paciente aceptaba o no el ofrecimiento. Entonces los pacientes ya no se consideraban en espera.

A partir de ahora «el hecho de que una persona rechace el plan de choque no implicará su salida inmediata de los datos públicos de la lista de espera. Se computará su demora desde el primer día de inclusión de la lista y ya no desaparecerá de la contabilidad pública», especificó el director general, quien a preguntas de los periodistas explicó que la derivación a clínicas privadas se mantendrá vigente «mientras se necesite» para afrontar la demora. No obstante, insistió en que se quiere potenciar la utilización de medios públicos.

Ante las declaraciones de Sanidad, el coordinador de Política Social del Grupo Parlamentario Popular en las Corts, José Juan Zaplana, a través de un comunicado aseguró ayer que Carmen Montón, «quiere cambiar los criterios para contabilizar las listas de espera después de que durante los ocho meses que lleva en el cargo se hayan disparado por su ineficacia». A juicio de Zaplana, a la consellera «le da miedo comparar sus escasos meses al frente de la conselleria con las etapas del PPCV, porque sabe que sale perdiendo. Su intención es cambiar los criterios y establecer nuevos parámetros, de forma que estaríamos ante dos criterios que no se podrían comparar».