Las Provincias

Aparejadores y arquitectos se unen para dar la voz de alerta ante la degradación de los edificios

  • Más de 270.000 inmuebles de la Comunitat construidos antes de 1964 todavía no ha superado la inspección obligatoria

La situación del envejecido parque de viviendas de la Comunitat y la progresiva degradación al que está siendo sometido por el paso del tiempo ha llevado a los arquitectos y aparejadores a unirse para dar la voz de alarma ante el riesgo que suponen tanto para sus vecinos como para los viandantes. Filtraciones, grietas y problemas estructurales están empezando a poner en serio riesgo más de 270.000 edificios con una edad superior a los 50 años que, pese a ser obligatoria desde agosto del año pasado, todavía no han superado la inspección técnica.

El colegio de Arquitectos de Valencia (CTAV) y el de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación (CAATIEV) han firmado un documento conjunto que será remitido tanto a los ayuntamientos de la Comunitat como a la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP) para "emplazarles a que hagan cumplir la ley" y por los "riesgos" que entraña que no se supere la citada inspección.

Mariano Bolant, presidente del CTAV, recalcó que "es la primera vez que ambos colegios profesionales firman un documento común por ser su ámbito competencial profesional exclusivo. Eso nos parece muy importante además de que la Administración se conciencie de la necesidad de que se cumpla la ley", una circunstancia todavía pendiente en el 90% de los inmuebles cuya edad supera los 50 años.

Desde el colegio de arquitectos, además, señalaron que los centros históricos de Valencia (Ciutat Vella, Campanar, Benimàmet, Benicalap y Patraix) son los que, con más urgencia, requieren de una actuación. Recordaron que, por ejemplo, en Sagunto, el ayuntamiento intentó impulsar un plan de inspecciones, pero que tuvo que prorrogar en el tiempo, mientras que en Xàtiva, hace más de un año se firmó un convenio para desarrollar este tipo de actuaciones, "pero sólo se han hecho en dos o tres edificios en este tiempo", añadieron fuentes del colegio.

Por su parte, Vicente Terol, presidente del CAATIE, comentó que el problema principal de este incumplimiento es "el total desconocimiento acerca del estado general de nuestros edificios, que ya sólo por su antigüedad, sin considerar otros factores, pueden ir sufriendo diferentes patologías que, sin tratar, se pueden agravar y derivar en un estado ruinoso, semirruinoso o peligroso para sus ocupantes e incluso los mismos viandantes. Ese desconocimiento es ya en sí mismo un riesgo que, por evitable, no debería asumirse"

Un desprendimiento de una cornisa, por ejemplo, puede ocasionar unos daños a los viandantes "que son fácilmente evitables detectando a tiempo, en la inspección, la grieta que delataba un futuro desprendimiento. Y pueden incluso existir patologías que ocasionen daños mayores y que no se estén detectando ni, por tanto, solucionando", añadió.

En esta línea, Terol señaló también que es "fácilmente asimilable a la ITV de los vehículos. Los vehículos se revisan para detectar posibles daños o daños incipientes que puedan atentar contrala seguridad de sus ocupantes o contra la seguridad vial. Es lo mismo. Pero aplicado al parque de edificación existente, cuyo buen estado de conservación es necesario para la seguridad, la accesibilidad, la eficiencia energética y, en definitiva, el bienestar de sus habitantes".