Las Provincias

El calor provoca que las ventas en el comercio textil caigan hasta un 10%

Las elevadas temperaturas que se viven en la Comunitat a pesar de ser octubre empiezan a tener también consecuencias en la economía valenciana. Aunque eso sí, se trata de una situación de luces y sombras. La hostelería está de enhorabuena, pero los comercios textiles empiezan a sufrir.

Amor, dependienta de una tienda Oysho en Valencia, reconocía a LAS PROVINCIAS que el calor «se está notando. Tenemos la ropa de abrigo desde hace un mes y medio aproximadamente y hasta ahora nadie había comprado ninguna. Las adquieren sobre todo de turistas que se encuentran de paso y que antes de volver a su país aprovechan los precios más económicos. Los españoles siguen pidiendo prendas finas y de verano», añadió.

Una circunstancia que confirmó la presidenta de la Confederación de Comerciantes y Autónomos de la Comunitat Valenciana (Covaco), Encarna Sanchis, quien aseguró que en estos momentos «han caído un 10% las ventas» en este tipo de establecimientos. «La gente compra por temporadas y cuando se retrasa el calor, también lo hacen las compras. El comercio de equipamiento personal, zapatería y complementos se resiente», lamentó.

Desde la asociación suelen realizar consultas para poder llevar a cabo «estimaciones y en la última hemos percibido que el calor se nota», insistió. «Incluso algunas tiendas nos aseguran que han tenido que recuperar la ropa de verano que les quedaba en stock», destacó Sanchis.

A pesar de todo, la presidenta de Covaco se mostró convencida de que salvarán la situación «ya que somos gente imaginativa y nos hemos acostumbrados a las dificultades. Aunque ahora el problema es que muchas tiendas hace tiempo que adquirieron el género y lo tienen que abonar, pero no cuentan con dinero en efectivo», advirtió.

Mucho mejor se encuentra la situación en los establecimientos más relacionados con el turismo. Así, Fran, dueño del bar Los Faroles en el Cabanyal aseguró a este periódico que con las elevadas temperaturas «hemos tenido un mes más de beneficios. Que haga buen tiempo es indicador de que el sector va bien, porque la gente sale a hacerse la cervecita», destacó.

Por su parte, Teo, que trabaja en una franquicia de la Jijonenca, reconoció que normalmente «en septiembre se cortaba la faena y este año no ha sucedido, el verano se ha alargado mucho también para nosotros», añadió.