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El almacén de Vinaròs llega al final de la hibernación al eliminar el gas de la planta

Plataforma marina del proyecto Castor.
Plataforma marina del proyecto Castor. / REUTERS
  • Los técnicos de enagás que han trabajado todo el año en el proyecto Castor han apagado ya la llama y se dedican a taponar las tuberías

El proceso de hibernación del almacén de Vinaròs sigue los cauces esperados y, como advirtió en su día Enagás -la sociedad que se encarga de llevarlo a cabo- antes de que finalice el 2015 concluirán los trabajos definitivamente. Lo más complicado del proyecto Castor se encuentra en la plataforma marina, que cuenta con las válvulas desde las que se trasladaba el gas.

En lo más alto de esta instalación, los trabajadores de la planta podían observar una señal que advertía del peligro por un escape de fluidos. Una llama que serviría de alarma en caso de fuga. Pero el fuego ha desaparecido y, con ello, el escaso peligro que, como han señalado los implicados, podía existir en el almacén situado al norte de la Comunitat.

Enagás, como explicó cuando empezó a trabajar en la plataforma, se ha dedicado a llevar a cabo lo que el Gobierno le solicitó en el real decreto por el que se hizo cargo de la instalación. En estos momentos, no queda gas en la superficie, han asegurado a este periódico fuentes del sector consultadas. Las mismas que añadieron que en las próximas semanas se darán los últimos pasos hacia la inertización que programó el Ministerio de Industria.

A partir de estos instantes, solamente queda por taponar todas las tuberías que unen la planta marina con lo que en su día fue un pozo de petróleo situado en el subsuelo del Mediterráneo. Las mismas que se usaron para inyectar el único gas que resta, el colchón que, según los expertos provocó los más de 500 terremotos en la zona. Unos seísmos que han desembocado en el las declaraciones que en estos momentos se llevan a cabo en Vinaròs.

Hasta ahora han estado frente al juez Víctor Capilla los imputados del Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, que firmaron el real decreto que permitía a la primera concesionaria levantar la plataforma, y los miembros del Instituto Geológico y Minero (IGME) que firmaron los informes que permitieron ponerla en marcha.

Tras los terremotos, el Gobierno decidió que Enagás se hiciera con la instalación y la hibernara mientras decide qué hacer con ella, puesto que no han descartado en ningún momento la posibilidad de reabrirla, a pesar de que los vecinos del norte de la Comunitat no ven esta opción con buenos ojos.

La empresa ha eliminado ya el gas y, desde hace unos días, se dedica a cerrar todas las válvulas tanto en superficie como del fondo marino de los pozos, con el objetivo de garantizar que estos permanecen aislados y en condiciones de seguridad, tal y como exige Industria.

Durante todo el proceso, una de las más reputadas auditoras del mundo, Lloyd’s, ha supervisado los trabajos, mientras que instituciones de reconocido prestigio en el sector desarrollan los estudios que permitirán al Gobierno tomar una decisión definitiva sobre el Castor.