El parque natural de la Serra d'Espadà puede quedarse, por primera vez desde 1993, sin voluntariado ambiental en materia de prevención de incendios forestales cuando, en el mes de junio, tres incendios han amenazado el espacio protegido. El retraso en la convocatoria de las ayudas deja en el aire la actividad que, desde hace 16 años, ha venido desarrollando la Societat d'Amics de la Serra d'Espadà (SASE) de manera ininterrumpida todos los veranos.
Además, la Dirección General de Gestión del Medio Natural ha reducido a más de la mitad la partida destinada al voluntariado ambiental antiincendios al pasar de los 700.000 euros presupuestados en 2008 -aunque la disponibilidad presupuestaria neta fue finalmente de 583.862 tras cumplir con las obligaciones de años anteriores- a los 316.000 que figuran en la Orden de 11 de mayo de 2009.
La portavoz de la SASE, Carme Orenga, confirmó que el voluntariado ambiental en el parque natural de la Serra d'Espadà «está en el aire» por el retraso en la publicación de la Orden que regula las ayudas. La convocatoria de las ayudas de 2009 apareció publicada en el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana (DOCV) del 21 de mayo, cuando el año anterior en esa fecha las subvenciones ya se habían resuelto.
La primera consecuencia es que durante el mes julio no habrá voluntariado ambiental, a diferencia de lo que ocurrió el año pasado cuando la SASE contó con dos puestos de vigilancia gracias a la subvención de 11.000 euros concedida por la Conselleria de Medio Ambiente.
«La presencia de los voluntarios ambientales es, fundamentalmente, disuasoria porque la gente que accede al parque sabe que hay patrullas que están vigilando», subrayó Orenga.
La Societat d'Amics de la Serra d'Espadà ha presentado un proyecto reducido de voluntariado ambiental en prevención de incendios forestales cuya vigilancia se ceñirá a los 16 días centrales de agosto, concretamente del 8 al 23, «aunque si la resolución de la subvención no se publica en el DOCV antes del 25 o 26 de julio este año no habrá voluntariado ambiental», aseguró la portavoz de la SASE.
Lejos quedan las campañas estivales como la de 1998 en la que la Societat d'Amics de la Serra d'Espadà pudo instalar tres puestos de vigilancia gracias a una ayuda de 18.000 euros o cuando además de todos los días de julio y agosto, la vigilancia también se extendía a los fines de semana de junio y septiembre. «La SASE como organización no puede asumir el gasto de toda una campaña de voluntariado ambiental sin que haya una subvención, ya que estamos hablando de unos 12.000 euros como mínimo», apuntó la portavoz.
Pero las subvenciones para el voluntariado ambiental en materia de prevención de incendios han ido menguando y, con ellas, las tareas de vigilancia también se han reducido. La SASE considera que se está asistiendo a «la lenta agonía del voluntariado ambiental».
Espadà puede quedarse sin dos puntos de vigilancia ambiental en un verano que ha comenzado movido. El parque natural registró tres incendios en cuatro días, uno de ellos no afectó a los límites del espacio protegido pero sí a la zona de amortiguación de impactos.
El primer incendio quemó ocho hectáreas en el término municipal de Vall de Almonacid, de las que cinco correspondían al parque natural. Sólo 24 horas después otro fuego forestal quemaba seis hectáreas de pino y matorral del espacio protegido en el municipio de Matet y dos días después, los medios de extinción atajaban las llamas desatadas en Artana, a las puertas del parque.