Francisco Camps tuvo la oportunidad de comprobar ayer el inmenso cariño que le tiene el PP valenciano. El presidente de la Generalitat apareció por sorpresa en el transcurso de un acto convocado por los populares valencianos en el Palau de la Música. Y recibió tal serie de ovaciones y muestras de ánimo que, a tres días de declarar ante el TSJ en relación con el
'caso Gürtel', el dirigente popular se puede dar por más que satisfecho.
Aunque pudiera pensarse lo contrario, la presencia del líder del partido no estaba prevista. Ni tampoco su irrupción momentos antes de que el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, interviniera ante las cerca de 500 personas reunidas en el acto. La idea fue de
Alfonso Rus. El presidente provincial de los populares percibió que el ambiente en el acto de ayer era el propio de una organización política que se ha sentido agredida sin motivo, el de un partido que considera que la máxima institución del autogobierno de los valencianos, la Generalitat, está siendo atacada. Y no se lo pensó dos veces: «Presidente ¿te vienes?», le debió decir.
Y el presidente de la Generalitat, que iba camino de una celebración familiar, no se lo pensó dos veces. Antes de su llegada, los asistentes al acto ya habían mostrado su cariño hacia el secretario general de los populares valencianos, Ricardo Costa, que declara también como imputado el próximo martes. «Tengo ganas de contar la verdad y de aclarar las acusaciones que se han vertido», había asegurado el dirigente popular a los medios de comunicación antes de entrar al acto.
Luego, una vez dentro de la sala, recibió una de esas ovaciones intensas y prolongadas, que dejan claro el respaldo hacia quien las recibe.
Pero el que se llevó la más sonora fue Francisco Camps. Minutos después de las 13.00 horas, el líder de los populares apareció por el pasillo de entrada a la sala del Palau en la que se celebró el acto. Todos los asistentes, puestos en pie, le recibieron con una sonora ovación y con gritos de «presidente, presidente». Camps tuvo que dejar pasar unos minutos antes de poder dirigirse a los asistentes, porque los aplausos impedían hacer otra cosa.
Las mismas urnas
Ya en el escenario, el líder popular dejó varios mensajes claros. Uno de ellos, el de la necesidad de que en la campaña del 7-J la militancia popular se movilice al máximo para lograr un resultado espectacular en las elecciones europeas. «Estas urnas están en nuestras calles, en nuestros pueblos y ciudades, son las mismas que las que usamos en las elecciones locales, autonómicas y generales, y tienen el mismo valor político», subrayó.
En su intervención, jalonada de ovaciones, Camps habló de sentimientos de orgullo y autoestima, y subrayó que el PP valenciano es precisamente eso, el sentimiento y la voluntad de hacer cada día mejor esta Comunitat. «Nosotros sabemos hablar del futuro de la gente, no de insidias. Son otros los que hacen de las insidias el único camino posible, y así no se ilusiona a nadie», señaló.