Castellón
En concreto, desde que se adjudique el estudio licitado ayer y hasta que pueda emprenderse la redacción del proyecto pasarán al menos dos años. De ahí al inicio y conclusión de las obras, no se aventuran plazos, aunque las últimas estimaciones del lobby europeo Ferrmed fijaba su conclusión en 2018.
El expediente publicado en el Boletín Oficial del Estado contempla un plazo de 24 meses y un presupuesto de 1.951.885 euros para culminar el estudio informativo del tramo de 190 kilómetros que separa la capital de La Plana de la localidad tarraconense de Vandellós (de ahí a Tarragona está ya en construcción). "Los trabajos", añade el Ministerio de Fomento en un comunicado, "consistirán en el análisis y definición de las actuaciones precisas para complementar en ancho UIC la actual doble vía de tráfico mixto de alta velocidad y ancho ibérico, permitiendo la separación entre los tráficos de mercancías y de viajeros". De esta forma, el departamento que dirige José Blanco pretende dar respuesta al importante flujo de tráfico, tanto de pasajeros como de mercancías, en este tramo, así como a la "importancia estratégica" del corredor mediterráneo y "las dificultades para desarrollar nuevos trazados que en el futuro puede suponer el elevado nivel de urbanización de la zona".
No menciona el anuncio del Ministerio si el Gobierno está dispuesto a aprovechar la propuesta de trazado remitida por el Consell hace dos años, para construir una plataforma de AVE de tráficos separados por el interior de la provincia, junto a la autovía de la Plana y con parada en el futuro aeropuerto de Vilanova d'Alcolea. En cambio, el expediente de licitación sí que responde a la reivindicación de los sectores económicos y del Consell de duplicar la plataforma para, señala Fomento, "configurar un corredor que sirva, por un lado, a las necesidades del tráfico de alta velocidad en ancho UIC y, por otro lado, a los servicios de mercancías y al resto de los servicios de viajeros, sin que se produzca interferencia entre ambos tipos de tráfico".
La noticia fue acogida con entusiasmo por los representantes del PSOE y el Gobierno en la provincia y con cierta cautela por parte de los miembros del Partido Popular. "Se trata de una gran noticia para Castellón", señaló el subdelegado, Antonio Lorenzo, para quien el anuncio pone de manifiesto que "el Gobierno socialista está plenamente comprometido con el progreso y desarrollo económico de nuestra provincia y no escatima ni energías ni esfuerzos presupuestarios a la hora de respaldar las grandes infraestructuras que la provincia necesita". Por su parte, el portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Castellón, Juan María Calles, apuntó al "victimismo electoralista del PP", que, señaló, "ha quedado en entredicho de nuevo con una decisión que supone el espaldarazo a las políticas de creación de infraestructuras".
Desde las filas populares, el alcalde de la capital, Alberto Fabra, mostró su satisfacción por la noticia pero exigió al Gobierno que "siga trabajando para que el corredor mediterráneo llegue a Castellón". "Es un proyecto que ha estado durmiendo el sueño de los justos y se trata de una infraestructura vital para la economía y el desarrollo de la provincia", añadió el primer edil. En la misma línea, el diputado nacional por la provincia Miguel Barrachina, a quien la noticia le sorprendió en una rueda de prensa convocada para denunciar los incumplimientos del Gobierno -entre ellos, el del AVE a Tarragona-, acusó al Ejecutivo de querer "aparentar que se hace algo administrativamente, mientras no se hace nada en términos reales". Barrachina se aferró a los dos años de plazo de redacción del estudio para criticar la lentitud con la que el Gobierno actúa en las infraestructuras de la provincia.
También desde el Consell, el titular de Infraestructuras, Mario Flores, instó a acortar los plazos y lamentó que, de mantenerse los términos actuales, "será prácticamente imposible que el corredor mediterráneo sea una realidad en 2015, que es la fecha en la que el corredor alcanzará un nivel de saturación que impedirá incrementar el tráfico de mercancías por el cuello de botella en este tramo". En esta línea, Flores solicitó al Gobierno que la apuesta por el AVE entre Castellón y Tarragona "se debe plasmar en un compromiso temporal y presupuestario, ya que sólo empezará a tener visos de realidad cuando aparezcan consignaciones concretas en los Presupuestos Generales del Estado". En las cuentas de 2009, para la alta velocidad entre Castellón y Tarragona tan sólo se contempla una dotación de 50.000 euros.







