En la mayoría de las ocasiones se trata de particulares que buscaban encontrar la más mínima pista de dónde podría encontrarse algún familiar fallecido durante el conflicto bélico español o en los años posteriores de la posguerra y del que se desconoce su paradero.
Un interés probablemente despertado tras la investigación abierta por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Un proceso que ha supuesto un rayo de esperanza para muchas familias, algunas de las cuales llevan ya muchos años detrás de encontrar el lugar donde reposan los restos de sus seres queridos ya desaparecidos.
Abuelos, tíos, padres..., son muchas las relaciones que se encuentran entre estos particulares que buscan pistas. Y muchos de ellos de poblaciones distintas de la Comunitat. No solamente los hay de Valencia, sino que también aparecen personas interesadas en consultar estos documentos de Alcàsser o municipios de la Hoya de Buñol-Chiva.
Desde hace poco había más facilidades para que los particulares e investigadores pudieran consultar esta documentación. Ahora podía sacarse más de un expediente a la vez y no tenerlos que solicitar uno a uno como sucedía anteriormente.
Esta medida había alegrado mucho a los investigadores, especialmente aquellos que estaban intentado elaborar un importante trabajo sobre el desarrollo de este periodo de España en Valencia.
Además, eso también ha animado a los particulares, que hasta ahora requerían consumir buena parte de su tiempo libre en poder consultar todos los documentos que querían para encontrar el paradero de sus seres queridos. Ahora todo resultaba mucho más cómodo y fácil, pero ha durado poco tiempo.
El traslado de estos más de 40.000 expedientes ha descartado esta opción puesto que ahora, para poder consultar la documentación, particulares e investigadores deberán de trasladarse a Madrid o esperar a que Defensa devuelva los archivos ya digitalizados.
El Ministerio prevé poner los textos, después de haber sido sometidos al proceso de recuperación y digitalización, a disposición de historiadores y familiares. Y esta es la única esperanza que les queda a ambos ya que son muchos los que dudan de que los documentos que ya descansan en Madrid hagan algún día el viaje de vuelta a la Comunitat Valenciana.
Además, hay que recordar la importancia de todos estos expedientes. La inmensa mayoría son de juicios sumarísimos que recogen la represión que existió en aquella época con acusaciones falsas perfectamente probadas y con informes que podían comprarse.







