Sucesos

Marcelino se desplomó en la arena. En ese instante, una enfermera y un médico que casualmente estaban en la playa se acercaron ante el tumulto e intentaron reanimarle practicándole los primeros auxilios hasta la llegada de los servicios de urgencia.
Según informaron fuentes municipales, cuando llegó la ambulancia los médicos ya no pudieron hacer nada para salvarle la vida y certificaron su fallecimiento sobre las 19.30 horas. El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Castellón para practicarle la correspondiente autopsia que aclarará la causa del fallecimiento de este vecino de Castellón.
Desde el Ayuntamiento de Castellón y desde la empresa encargada de la vigilancia en la playa de El Pinar del Grau se garantizó que los servicios sanitarios llegaron "en seguida" hasta la zona. Sin embargo, los familiares que se encontraban con él relataron su malestar por cómo se sucedieron los hechos.
Un sobrino de Marcelino explicó que su tío permaneció un rato en el agua y cuando salía del mar cuando comenzó a sentirse mal. "Fue entonces cuando llegó el socorrista, que tuvo que llamar hasta cuatro veces para que viniera una ambulancia", dijo.
Según explicó, la ambulancia tardó una media hora en llegar y cuando lo hizo vino tan sólo con el conductor, sin personal médico para atender a su tío.
"Mi hermano y yo tuvimos que ir corriendo a traer la camilla para llevarle hasta la ambulancia", dijo. Una vez allí, y gracias al médico que se encontraba casualmente en la playa, se le pudo poner el oxígeno. Este familiar aseguró que cuando llegó la ambulancia, el hombre aún tenía pulso y estaba con vida. "No se lo pudieron llevar porque la ambulancia estaba vacía", declaró.
A los veinte minutos, según explicó este familiar, llegó una UVI móvil, pero este vecino de Castellón ya había fallecido. Por ello, aseguró que va a permanecer unos días en la capital antes de volver a Cáceres para intentar entrevistarse con el Subdelegado del Gobierno en Castellón, Antonio Lorenzo, y denunciar lo sucedido.
Por su parte, fuentes de la empresa encargada de la seguridad consultadas por este periódico manifestaron que en la playa siempre hay una ambulancia a tres minutos y aseguraron desconocer la tardanza denunciada por los familiares.
Negligencia o no, lo cierto es que la de Marcelino es la segunda vida que se cobran las playas de la provincia en 30 horas, después de que el jueves un hombre de 79 años y vecino de Vallecas (Madrid) muriera ahogado cuando se bañaba en una playa de Oropesa con la bandera amarilla ondeando.
Cinco fallecidos en la playa
En lo que va de año, son cinco las personas que han fallecido en las playas de la provincia. Dos de ellas ahogadas, otras dos por muerte natural, y una última tras caer al mar después de golpearse con un catamarán frente a la Escuela de Vela de Benicàssim.
Además, el pasado 6 de julio falleció ahogado un hombre cuando se bañaba en el pantano de El Regajo de Jérica. Otro vecino de Almassora murió el 22 de junio cuando se bañaba en el pantano de Sitjar de Onda.
La primera víctima mortal de las playas de Castellón se registró en Peñíscola. El 24 junio un turista de 55 años y vecino de Madrid murió ahogado en la playa del Russo de Peñíscola cuando se bañaba en una zona rocosa y sin vigilancia.







