La ministra consideró que cada organización tiene su papel y resaltó la inclusión de determinados comportamientos en el Código Penal y algunas leyes que se han aprobado en la pasada legislatura, que garantizan mejor el derecho al medio ambiente y exigen mayores responsabilidades en el plano civil y penal.
"Me parece correcto que la Iglesia haga su propia interpretación en una línea que coincide con el esfuerzo del Gobierno para reducir la impunidad en determinados comportamientos en materia de delitos urbanísticos y ambientales", apuntó Narbona .
La ministra de Medio Ambiente en funciones recordó que la Fiscalía Especial para la persecución de ese tipo de delitos ya tiene dos años de recorrido e insistió en que "nunca viene mal que haya un mensaje de la Iglesia católica en la misma dirección".
Junto a la contaminación ambiental, el Tribunal de la Penitenciaría Apostólica del Vaticano presentó el miércoles algunos de los que podrían ser los nuevos tipos de pecado, sobre todo en el área de la bioética, la droga, las extremas desigualdades sociales o la ecología.
En una entrevista concedida al diario del Vaticano, L'Osservatore Romano, el obispo regente del Tribunal de la Penitenciaría, Gianfranco Girotti, hizo referencia a las "nuevas actitudes pecaminosas" del hombre moderno.
El prelado destacó los pecados que se cometen hoy en día "en el área de la bioética", donde se violan "derechos fundamentales de la naturaleza humana, a través de experimentos, manipulaciones genéticas, y cuyos resultados son difíciles de prever y tener bajo control", aseguró.
Otro de los ámbitos hacia los que apuntó Girotti es el de la droga, "con la que se debilita la psique y se oscurece la inteligencia", así como el de las "desigualdades sociales y económicas, según las cuales los pobres son cada vez más pobres y los ricos, cada vez más ricos", situación que "alimenta una injusticia social insostenible", aseguró. Asimismo, mencionó los pecados contra la ecología, que hoy en día "revisten un interés especial", sobre todo, por lo que respecta a la contaminación ambiental.
Girotti hizo referencia la semana pasada a la crisis que atraviesa el sacramento de la confesión dentro del mundo católico. El mismo Papa Benedicto XVI también lo reconoció, lamentando que el mundo de hoy esté perdiendo "cada vez más el sentido del pecado".
Por esta razón, el Papa recordó que la confesión no consiste sólo en la acusación de los pecados sino que, sobre todo, se trata "de un encuentro personal con Dios". "Cualquier pecado que se cometa, si se reconoce humildemente" y se confiesa, lleva a experimentar "la alegría pacificadora del perdón de Dios", señaló.
Ante el nuevo recordatorio hecho por el obispo Girotti, fuentes oficiales del Vaticano precisaron que estos pecados no son nuevos, que ya están en el Decálogo (Diez Mandamientos) y lo que se hace es aplicar la ley moral a las nuevas situaciones sociales.







