De la Vega anima al diálogo de civilizaciones en la clausura del encuentro de jóvenes socialistas
La vicepresidenta del Gobierno critica que “en nombre de la seguridad se menoscaben los derechos”
El Festival IUSY 2006, que reunió durante la pasada semana a miles de jóvenes socialistas en la Universidad de Alicante, finalizó ayer con un llamamiento a fomentar el diálogo de civilizaciones como medio para alcanzar la paz. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se encargó de cerrar las conferencias.
“Hay que desechar la alternativa agónica del choque de civilizaciones”. La intervención de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ayer en el Festival de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas (IUSY) puso punto final a una semana marcada por los llamamientos a la paz.
Con el conflicto de Oriente Próximo encendido y el recuerdo de la intervención española en la guerra de Irak, los debates de este encuentro de jóvenes socialistas han estado marcados por el enfoque “pacifista” que el Gobierno español pretende otorgar a su política exterior.
De la Vega culminó su conferencia con una cerrada defensa de la propuesta para construir una Alianza de Civilizaciones, patrocinado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. “Gestionar la convivencia entre culturas va a ser un reto de primer orden en la agenda internacional para las próximas décadas”, pronosticó la vicepresidenta, que recordó que antes de 2007 el grupo de alto nivel que trabaja en el proyecto presentará al secretario general de la ONU “un conjunto de medidas para fomentar el diálogo y la tolerancia”.
A quienes critican el diálogo como medio eficaz para solucionar los conflictos, De la Vega les respondió: “No es lógico que la diversidad, que debería ser concebida como una riqueza capaz de estimular el conocimiento y el intercambio a través del diálogo y la cooperación, sea sin embargo percibida como una amenaza para la propia seguridad”.
Aplausos para la paz
El medio millar de jóvenes y simpatizantes del PSOE que llenaban el Paraninfo de la Universidad de Alicante prorrumpían en aplausos cada vez que la vicepresidenta pronunciaba la palabra “paz”. Y fueron muchas las ocasiones en que lo hizo. Del mismo modo, también se desataba el entusiasmo cuando se nombraba a Zapatero.
Las alusiones a la escalada militar en Oriente Próximo fueron omnipresentes en el discurso de la número dos del Gobierno. De forma velada, De la Vega cargó contra los bombardeos de Israel sobre Líbano, animando a los jóvenes socialistas a criticar estas acciones: “No podemos tolerar que en nombre de la seguridad se menoscaben los derechos de las personas”, ni que “el precio de la seguridad lo pague la población civil con sus vidas”.
En su alegato en contra de los conflictos bélicos, la vicepresidenta del Gobierno recibió una cerrada ovación del auditorio al asegurar: “Somos muchos más los que trabajamos por la paz y los que no queremos la guerra”.
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