Los sectores industriales alicantinos abren sus puertas a los inversores de capital, aunque sea de una forma lenta. La evolución de la economía hacia un mercado global les ha obligado a implantar nuevos modelos empresariales, que obligan al fortalecimiento financiero y a elevar el tamaño de sus empresas para poder competir. De ahí que en los últimos años hayan acelerado la entrada de nuevos socios en unas mercantiles tradicionales, caracterizadas por su segmento de pymes y de propiedad familiar. El juguete y el mármol encabeza esta transformación, que con anterioridad se produjo en casos puntuales de las ramas de maquinaria y la industria auxiliar de la construcción. Mientras, el calzado empieza también a preprararse.