El Ministerio de Defensa olvidó inscribir los nombres de cuatro de los militares muertos en operaciones de paz en el monumento que erigió en su honor en la madrileña Plaza de La Moncloa, y que el Rey Juan Carlos inauguró el pasado 29 de mayo ante unos 500 familiares de las víctimas. El caso fue denunciado por una familiar y por compañeros de los fallecidos. En el monumento hay también dos errores en fechas de fallecimientos.
Al pie del monumento de acero, el departamento que dirige José Antonio Alonso hizo inscribir el nombre, fecha de nacimiento y empleo de los 124 militares y guardias civiles caídos entre 1987 y 2006 en lugares como Guinea Ecuatorial, Guatemala, Bosnia, Kosovo, Irak, Macedonia, Afganistán e Indonesia. Pero quienes elaboraron el listado cometieron incorrecciones y se olvidaron de cuatro.
El primer olvidado es el cabo segundo de la fragata
Victoria
José Antonio del Pino Díaz, que falleció el 13 de marzo de 1991 en un accidente de tráfico en una salida del buque, que participaba en el bloqueo a Irak durante la primera Guerra del Golfo. El segundo es el guardia civil Jaime Pérez Fortes, que murió el 12 de noviembre de 1999 al estrellarse en Pristina (Kosovo) un avión de la ONU.
El tercero es el guardia civil Miguel Ángel Mancilla Pineda, que formó parte, como observador de las Naciones Unidas, de las fuerzas de paz desplegadas en Timor Oriental y murió el 6 de mayo de 2002 en Bandung (Indonesia) al incendiarse el hotel donde disfrutaba de unos días de descanso.
El cuarto olvidado es el guardia civil José Andrés Ygarza Palou, fallecido al sufrir un infarto el 13 de febrero de 2003 mientras cumplía una misión de carácter policial en Sarajevo.