Quedó prácticamente en nada la triple preemergencia (por temporal marítimo, fuerte viento y tormentas) para la provincia de Alicante que, curándose en salud, activó para ayer la Generalitat, tras las predicciones emitidas por el Instituto Nacional de Meteorología.
Ante la posibilidad de que siga el riesgo de vendaval, con rachas de hasta 90 kilómetros, se mantiene para hoy la alerta por viento y temporal en la provincia. La única anormalidad de ayer fueron las rachas de viento que, con menos fuerza de la anunciada, lograron hacer desapacible una jornada que se presentó soleada y hasta calurosa.
Ramas y vallas
El vendaval provocó, en cambio, algunas salidas de bomberos para retirar ramas, reponer cartelería y vallas volcadas. Los bomberos de Alicante tuvieron que actuar en el aparcamiento de la estación de Renfe y en varios puntos de la ciudad para despejar árboles caídos.
Contra lo previsto, tampoco la lluvia hizo su aparición en cantidad, volviendo a aguar las predicciones, y sólo se registraron precipitaciones aisladas y en cantidades más bien reducidas, no más allá de los diez litros por metro cuadrado, en puntos de la provincia.
Así, las lluvias caídas en la Comunitat no superaron dicha cantidad y afectaron especialmente a municipios del interior de Alicante y Valencia, según el Centro Meteorológico Zonal. Las más fuertes, en Benejama y Alcoy, donde se midieron diez litros. Nueve cayeron en Callosa d’Ensarrià, Murla y Agres, 8 en Muro de Alcoy, Guadassuar, Cofrentes y Fuente La Higuera, y 7 litros en Ontinyent. En Alicante se registraron 5,5 litros.
Fuentes del Centro de Emergencias de la Generalitat informaron ayer de que no se han producido incidentes a consecuencia del temporal. El fuerte temporal de viento pasó sin dejar daños en Santa Pola, excepto un toldo que se desprendió de una terraza. Pero las fuertes rachas hicieron imposible el día de playa ayer domingo, excepto para los aficionados al windsurf. Un numeroso grupo de amantes de este deporte se concentraron en la Gran Playa de Santa Pola para aprovechar los 40 nudos que alcanzó el viento.