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Lunes, 24 de abril de 2006
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Alicante
Michael Schumacher se imponea Alonso en una lucha de titanes
Un error estratégico de Renault priva al español de su tercer triunfo del año
El alemán Michael Schumacher (Ferrari) logró ayer la victoria número 85 de su carrera deportiva al imponerse en el Gran Premio de San Marino, cuarta prueba del Mundial de Fórmula 1, tras un épico duelo en la pista de Imola con el español Fernando Alonso (Renault), actual campeón mundial.
El apasionante Gran Premio de San Marino deparó una lucha espectacular entre dos campeones del mundo: Michael Schumacher, en siete ocasiones, y Fernando Alonso, una vez, aunque está poniendo las bases para la segunda. Con la victoria del alemán y el segundo puesto para el español, con Juan Pablo Montoya (McLaren Mercedes) en tercer lugar, el Mundial se va aclarando en lo que será la lucha hasta el final. Michael dependerá del rendimiento de sus neumáticos Bridgestone, que aquí rodaron perfectamente, McLaren ha de esperar a sus evoluciones de motor y chasis, que parece van a llegar enseguida, y Alonso como siempre, en el podio, constante y sin fallos, se convierte en el más sólido candidato el título. En esta emocionante carrera, Michael y Fernando batallaron sin descanso hasta el final de la carrera, demostrando que son los dos mejores pilotos del momento.

¿Renace Ferrari?
En el paddock de la F1 no se habla más que del futuro de Michael Schumacher, de alguna manera pieza clave para el baile de pilotos de 2007. Pero después de lo demostrado este pasado fin de semana en Imola parece que tenemos al kaiser para más tiempo. Él mismo ha declarado siempre que continuará en la F1 mientras que se divierta, y después de lo que hizo en la carrera puede estar seguro que continúa teniendo un lugar importante en este circo .

Con 37 años, y después de romper infinidad de récords, ya que en sus manos tiene casi todos, salvo los de juventud, Schumacher demostró en Imola que tiene cuerda para rato. El sábado celebró la pole como si fuese la primera, y ayer saltó en el podio más que nunca. Michael y Ferrari afrontan el siguiente Gran Premio (GP de Europa del 5 al 7 de mayo) con más ganas todavía. Ayer ganó delante de los miles de seguidores de Ferrari. Dentro de dos semanas puede hacer lo mismo en su país, Alemania, en el circuito de Nurburgring, donde es probable que anuncie su continuidad dos años más. Hacía mucho tiempo que no lograba una victoria, ya que la anterior fue el año pasado en el extraño Gran Premio de Estados Unidos, dónde solamente corrieron seis monoplazas. Pero este triunfo en Imola fue a lo grande, con un Fernando Alonso pegado a sus talones y atacándole desde el principio hasta el final.

En Imola, el equipo Ferrari apareció con numerosos cambios: motor, neumáticos, suspensiones, alerones.... Un sinfín de novedades que desde luego dieron sus frutos, sobre todo en el coche de Schumacher, con la pole position del sábado y la victoria del domingo. Habrá que ver si en las siguientes carreras ocurre lo mismo, o lo de Imola ha sido sólo un espejismo, por el gran conocimiento del terreno y la cercanía de la sede del equipo.

Accidente en la salida
Michael Schumacher aguantó bien su 66ª pole, seguido de Button, mientras que Barrichello, que ocupaba la tercera posición, fue superado por Massa y Alonso. Pero inmediatamente se produjo un aparatoso accidente, sin consecuencias para el piloto. El Midland de Albers dio varias vueltas de campana hasta quedar boca abajo a un lado de la pista. El piloto pudo salir sin problemas de su monoplaza y ambos dijeron adiós al Gran Premio.

Pronto el coche de seguridad entró en boxes y se relanzó la salida, en la que Fernando sabía que tenía que acercarse lo más posible a Massa y no perder de vista a los dos primeros: Michael y Button. Michael comenzó entonces a marcar vueltas rápidas, sabiendo que tenía que distanciarse lo más posible de sus rivales, puesto que sólo él y su equipo sabían la cantidad de combustible que llevaba en el depósito.

Los dos Ferrari rodaban en cabeza, con Alonso por detrás a menos de un segundo de Massa, hasta que llegó la entrada a boxes. Fernando entró más tarde y sólo pudo superar a Massa y colocarse segundo tras Michael.

Ahí comenzó la lucha titánica de Fernando tras Michael; vuelta a vuelta se iba acercando al Ferrari del alemán, al que sacaba casi un segundo a cada paso por meta, ya que el Ferrari tenía problemas de neumáticos. Tanto, que unos minutos después Fernando ya tenía a Michael a solo dos décimas de segundo por delante. El Ferrari era muy lento, tanto que se les acercaban pilotos que rodaban por detrás, e incluso los doblados.

Entonces, en Renault cometieron el error de la carrera. Decidieron cambiar de táctica y no esperar más: llamaron a Fernando a boxes (vuelta 41), Massa entró una vuelta después y en la siguiente lo hizo Schumacher, que calcó la táctica sobre la de Alonso, ganando gracias a ello. En Ferrari fueron más inteligentes y aprovecharon la entrada del español para hacerlo inmediatamente después, y esto les permitió que Michael saliera justo delante de Fernando, impidiendo así que Alonso le superara en los boxes.

Quedaba la última parte de la carrera, y ya no habría más entradas en boxes. La única forma de superar a Michael era en la pista, y eso ya se vio el año pasado que era casi imposible si el de delante no cometía un error. El asturiano le metía el morro en cada curva, pero era imposible. A tres vueltas del final se salió un poco en la chicane Villeneuve, se subió al piano, y perdió dos segundos.



 
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