Varias asociaciones regionales de hemofilia y, entre ellas, la Asociación de Hemofilia de la Comunitat Valenciana (Ashecova) realizaron ayer diferentes actos informativos para celebrar el Día Mundial de la Hemofilia.
Esta enfermedad de la sangre afecta en España a más de 7.000 familias, según indicaron fuentes de la organización. Bajo el lema Por un tratamiento seguro y con futuro, los afectados reivindican el uso preferente de tratamientos sintéticos en lugar de los derivados plasmáticos para que de esa forma se elimine la posibilidad de transmisión de virus emergentes.
Según fuentes de Ashecova, la clase médica experta en hemofilia a nivel internacional coincide en que los tratamientos recombinantes –fabricados a través de biotecnología– “son más seguros que los derivados del plasma obtenido de las donaciones”.
Por este motivo, otros medicamentos tales como la insulina, la hormona del crecimiento o el interferón, ya son exclusivamente medicamentos recombinantes, a pesar de que su coste es superior al de los concentrados plasmáticos.
La hemofilia es una enfermedad crónica, de transmisión genética ligada al sexo, y su tratamiento paliativo ha sido la administración de Factor VIII y IX procedente, hasta hace muy poco tiempo, exclusivamente de plasma humano. Este factor, apuntaron, tiene un costo muy elevado y se administra por vía intravenosa, por lo que requiere de un control sanitario en las Unidades de Hemofilia.