Poner precio a una imprudencia no es fácil, pero a veces se consigue. ¿Cuánto cuesta quemar unas antiguas cartas de amor en un contenedor? Pues aunque parezca desmesurado puede costar hasta un millón de euros si por culpa de esa acción se prende fuego a cinco montes de utilidad pública. Es lo que ocurrió hace poco más de un mes con un pavoroso incendio que afectó, sobre todo, a la localidad de Simat de la Valldigna. Los técnicos de Territorio estiman ahora que repoblar la vegetación que desapareció no bajará de esa cifra, y, lo que es peor, harán falta hasta 20 años para que el paisaje sea como antes.