Territorio analiza el agua del pantano de Tibi para descartar contaminación por el vertido al río Verd
El vaciado de una cuba con sulfato de cobre, posible causa de la muerte de decenas de alevines
Técnicos de la Conselleria de Territorio se desplazaron ayer al pantano de Tibi para tomar muestras del agua y descartar su contaminación por el vertido en el río Verd. La Confederación Hidrográfica del Júcar investiga el origen del vertido, aunque todo apunta al vaciado de una cuba con sulfato de cobre para uso agrícola.
Decenas de peces muertos y la contaminación de un tramo de alrededor de un kilómetro del río Verd, a su paso por el término municipal de Tibi, son los devastadores efectos medioambientales del vertido detectado el pasado martes en un puente de un camino rural situado en la partida de Cantalobos del municipio. Ante esta situación, se han activado todas las medidas de alerta para poder detectar su origen.
Ayer, miembros del Servicio de Protección de la Guardia Civil (Seprona) y técnicos de la Conselleria de Territorio se acercaron hasta la localidad con el fin de obtener nuevas muestras de las pequeñas carpas muertas y el agua y evaluar la magnitud del vertido, según explicó su alcalde, Jesús Ferrara, quien expuso que a falta de los resultados de las analíticas que efectúa la Cuenca del Júcar, “todo apunta a que ha sido provocado al vaciar una cuba que contenía sulfato de cobre”, muy utilizado como insecticida para uso agrícola. De confirmarse este hecho, se trataría de un delito ecológico, penalizado por la legislación con fuertes sanciones.
No obstante, los técnicos de la Conselleria de Territorio se centraron ayer en tomar muestras del agua del pantano de Tibi, donde desembocan las aguas del río Verd, para descartar su contaminación, según declaró el alcalde Jesús Ferrara.
También la primera autoridad local se ha puesto manos a la obra para evitar, de aquí en adelante, que vuelvan a repetirse situaciones como ésta. El Ayuntamiento va a elaborar unos bandos prohibiendo el vertido de cualquier producto contaminante y que se ubicarán en los accesos que atraviesa el río para el paso de tractores, según explicó Jesús Ferrara.
El tramo afectado del río Verd mostraba todavía ayer decenas de peces muertos apilados a ambos lados del caudal fluvial. Las investigaciones siguen abiertas, según fuentes de la Confederación del Júcar.