El Alicante cayó derrotado ayer por un contundente 5-0 en el encuentro amistoso que le enfrentó al Red Bull Salzburg, colíder de la Primera División de Austria, en las instalaciones del Nova Oliva Golf.
El técnico José Bordalás aprovechó el partido para repartir minutos entre todos los componentes de la plantilla y jugó cada parte, casi con un equipo completamente nuevo. Así, sólo los defensas Iñigo Calderón y Salva Fúnez disputaron el choque en su totalidad.
La primera mitad terminó con ventaja de un gol para el conjunto centroeuropeo. En ella, el técnico José Bordalás dispuso un once formado por Antonio Reguero en la portería; una línea defensiva con Calderón, Nagore, Salva y Edu Albacar.
En el centro del campo jugaron Sergio Mantecón, Jorge Luque, Félix Prieto y Sendoa; mientras que en ataque lo hicieron Alberto Alejandro y Carlos Cacá.
Tras el descanso, el técnico alicantinista realizó muchos cambios. Bordalás dio entrada a Chema en la portería; a Sergio Pelegrín y Álvaro Baigorri, en defensa; a Tito, José Vega y Nene, en el centro del campo; y a Marcos Estruch en la delantera. Posteriormente, Serna y Álvaro García reemplazarían a Luque y Félix Prieto.
En el primer cuarto de hora de la reanudación fue cuando el Alicante disputó sus mejores minutos y pudo igualar la contienda por medio de Marcos; si bien, al contragolpe, el Red Bull Salzburg acabaría goleando a los alicantinos.
Una de las notas más negativas de este amistoso, que se desarrolló a modo de entrenamiento, fue la falta de acierto de cara a puerta contraria. Aunque el Alicante se quedó sin marcar, no le faltaron ocasiones para hacerlo. Pero sigue negado de cara al gol.