La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) denuncia la reiterada presencia, en establecimientos comerciales, de naranjas y mandarinas que no cumplen las normas oficiales de calidad, sin que los organismos encargados de la inspección eviten unas prácticas inadecuadas.
Según UPA, proliferan las situaciones en las que se expenden naranjas y mandarinas que no tienen las condiciones adecuadas, con manchas en la piel, etc., y con etiquetados que no corresponden a la realidad, como es obligado, porque se equivocan variedades, procedencias y categorías comerciales.
Todo ello contribuye a deteriorar más una situación comercial anómala que está desembocando en precios ruinosos para los agricultores, cuando su fruta se vende a los consumidores a precios muy altos.