El Campello cierra sus playas por precaución ante la carabela portuguesa

Las banderas rojas prohibirán el baño las playas de El Campello durante el fin de semana. / lp
Las banderas rojas prohibirán el baño las playas de El Campello durante el fin de semana. / lp

La situación mejora en las costas, pero este municipio decide izar las banderas rojas tras detectar la presencia del invertebrado venenoso

E. P. / C. C. ALICANTE.

A pesar de que la situación alarmante que está provocando en las costas alicantinas la carabela portuguesa haya disminuido en los últimos días, el Ayuntamiento de El Campello comunicó ayer que el baño en sus playas y calas queda prohibido durante el fin de semana, tras detectar la presencia de este invertebrado similar a una medusa pero con una picadura considerada muy venenosa.

La decisión se adoptó ante la llegada «constatada» de ejemplares del organismo a las costas alicantinas y «siguiendo las recomendaciones emitidas por los estamentos científicos» consultados, para evitar las posibles picaduras a los bañistas que pudieran hacer uso de las playas de El Campello, según comunicó el Ayuntamiento de la localidad costera.

Ante tal situación, desde las áreas de Playas y Medio Ambiente, junto con los investigadores del Instituto de Ecología Litoral, se decidió izar en las playas y calas del municipio la bandera de prohibición del baño por presencia de estos ejemplares. «Se trata de una medida preventiva que estará vigente hasta que las condiciones meteorológicas cambien y desaparezca este fenómeno de arribada de carabelas portuguesas», precisaron desde el consistorio.

El Institut d'Ecologia Litoral ha elaborado un informe para El Campello sobre la presencia de medusas conocidas como carabela portuguesa (physalia physalis), en el que se detalla que «no se puede considerar como una medusa verdadera, ya que en sí constituye una colonia de pólipos, entre los cuales, los más característicos son los que conforman su flotador o neumatóforo, que suele medir entre 15 y 30 cm».

Según las mismas fuentes, «sus tentáculos son muy largos y extendidos y pueden alcanzar los 10 metros. Su veneno es muy potente y puede producir parálisis. No son habituales en el Mediterráneo, pero pueden producirse entradas desde las aguas atlánticas», alertaron.

La presencia se circunscribe al período primaveral, principalmente a finales del mes de abril, y están asociadas a las entradas de aguas atlánticas, a consecuencia de los efectos de las borrascas. La última de estas, apodada 'Gisele', entró por el suroeste de la península ibérica, provocando la entrada al Mediterráneo de grandes masas de aguas atlánticas, en las que se encontraban debido al desarrollo de su ciclo vital, un gran contingente de estas medusas.

Por ello, su presencia se limita a unas pocas semanas, así en la última década las observaciones registradas no muestran períodos superiores a las tres semanas, estando directamente relacionadas con la incidencia de vientos.

Mientras El Campello ha adoptado esta decisión, el cambio del viento, ahora de componente oeste y sur, ha hecho disminuir el riesgo de aparición de estos ejemplares invertebrados en la costa de la provincia de Alicante durante el fin de semana. La situación parece mejorar después de que en los últimos días se hayan izado las banderas rojas en algunas playas alicantinas como medida preventiva. Municipios como Altea o Alicante ya han eliminado la prohibición de baño en sus playas.

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