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Novelda reintroduce lechuzas en su iglesia para luchar contra los roedores

Novelda reintroduce lechuzas en su iglesia para luchar contra los roedores
  • Esta iniciativa se enmarca dentro de un proyecto que durará cinco años y se han escogido tres pollos procedentes del centro de recuperación de fauna de Santa Faz

Tres pollos de lechuza (Tyto alba) han sido reintroducidos en Novelda, en un criadero habilitado en la iglesia de San Pedro, para que contribuya en las tareas de lucha contra los roedores.

Según el ayuntamiento noveldense, esta iniciativa se enmarca dentro de un proyecto que durará cinco años y se han escogido tres pollos procedentes del centro de recuperación de fauna de Santa Faz, dependiente de la Generalitat.

Con la colaboración de los técnicos especializados en fauna, la bióloga Ana Sáez y el ambientólogo Ignacio Mora, la reintroducción se hace mediante la denominada 'hacking', que consiste en criar los pollos en estado de semilibertad y colocarles en un nidal acondicionado y donde se provee diariamente comida.

Esta técnica permite que los pollos se adapten a su nuevo medio y a desenvolverse por sí mismos en el medio natural de manera progresiva y así, pasado un tiempo de adaptación paulatina, se establezcan en la naturaleza hasta ser independientes.

Pese a que a veces ha sido objeto de persecución por el tópico de que trae malos augurios, la lechuza es una gran aliado del ser humano al depredar, además de pequeñas aves, sobre gran número de roedores, ya que se calcula que una sola familia de lechuzas puede depredar unos 100 ratones al mes.

El nido se ha colocado en la iglesia arciprestal de San Pedro, donde se ha adecuado una de las bóvedas y se ha reabierto un ventanuco para habilitar allí una caja de cría.

También se han colocado varias cámaras de fototrampeo para efectuar un seguimiento y observar la evolución de los pollos sin interferir en su día a día.

A día de hoy los tres pollos de lechuza reintroducidos ejercitan y musculan sus alas para preparar sus primeros vuelos nocturnos, oteando la ciudad desde sus posaderos entre terrazas y tejados, al tiempo que desarrollan sus técnicas de caza.

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