Las Provincias

Turismo quiere dar a conocer la huerta a través de un espacio visitable donde mostrar su valor inmaterial

Álvarez y Canales ayer en la presentación.
Álvarez y Canales ayer en la presentación. / A. Aragón
  • Ayuntamiento y Cátedra Loazes presentan un libro donde se presenta este espacio verde a través de los sentidos

El sabor, la inspiración, las sensaciones y la emoción son los valores inmateriales de la huerta del Bajo Segura que se pretenden transmitir en una publicación editada por el Ayuntamiento y la Cátedra Arzobispo Loazes, que se dará a conocer la semana próxima en Fitur y se presentará de forma oficial el 9 de febrero en el Juzgado de Aguas, con la que promocionar el espacio de huerta, el «jardín» que rodea la ciudad, como uno de los elementos que distinguen la oferta turística oriolana de la de otros municipios. El libro es un primer paso, puesto que lo que pretende el Ayuntamiento es convertir la huerta en una de las líneas de la oferta turística. Para ello la concejal Sofía Álvarez indicó que se pretende hacer un huerto visitable cuya ubicación está ya definida, un proyecto que indicó que se ha planteado ya tanto a la Diputación como a la Generalitat que lo ven con buenos ojos. Álvarez avanzó que este huerto permitiría dar a conocer los valores del campo no solo de Orihuela sino de toda la comarca, a lo que se suma de cara al año que viene el catálogo de las doce rutas de turismo activo del municipio, «con todos los itinerarios que se nos permiten hacer por la huerta».

El libro que se presentó ayer se titula 'Una ciudad rodeada de jardines', un término acuñado para Orihuela desde el siglo XI pero sobre todo en el XIX, cuando los viajeros románticos plasmaron en sus escritos la importancia de la huerta que rodea a la ciudad. Julia Valoria, Miguel Ruiz, María Virtudes Várez, Gregorio Canales y Juan Carlos Trigueros son los autores del libro prologado por Sofía Álvarez quien precisó que se han editado 2.000 ejemplares que se podrán solicitar en las oficinas de turismo. «Lo que buscamos es reconocer una de las fortalezas de un municipio que tiene una dimensión geográfica muy amplia y que de un entorno que hace mucho se dejó en el olvido, como es la huerta como paraje singular».

Por su parte Gregorio Canales consideró que este es el primer paso para convertir un recurso como es la huerta en un producto turístico y afirmó que es algo que ya está ahí, con unos senderos «que no hay que crear porque ya están, hay que cuidarlos, señalizarlos y disfrutarlos». Del libro destacó el cariño que se ha puesto en su edición así como su originalidad en cuanto a que no habla del sistema productivo de la huerta sino de sus aspectos sensoriales «que son los más difíciles de tratar y transmitir a los demás». Por ello se ha abogado por transmitir esa cultura inmaterial en una edición además que se abre con una dedicatoria especial: «En recuerdo de Miguel, quien elevó a la categoría de obra de arte sus vivencias con la huerta. Al conmemorar el 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández».