Las Provincias

El tripartito pedirá un informe sobre si es legal reponer calles franquistas

Traslado de las placas de calles con nombres franquistas al almacén municipal, ayer.
Traslado de las placas de calles con nombres franquistas al almacén municipal, ayer. / Joaquín P. Reina
  • Cree que atender el auto judicial que así lo exige puede suponer un «incumplimiento flagrante» de la Ley de Memoria Histórica

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Alicante ha acatado ya la exigencia judicial de paralizar el proceso de cambio de las calles con nombres franquistas. Sin embargo, no tiene tan claro el cumplimiento del segundo requerimiento de la magistrada, relativo a la reposición de las placas que ya se han quitado. Y es que creen que hacerlo puede suponer un «incumplimiento flagrante» de la Ley de la Memoria Histórica.

El grupo municipal de Guanyar abogó ayer por presentar ante el juzgado que ha decretado la suspensión cautelar del procedimiento un escrito, a modo de incidente de ejecución de las medidas cautelares acordadas, para que la jueza aclare si esa reversión tiene todas las garantías legales exigibles a la luz de lo dispuesto en la Ley de Memoria Histórica.

Una propuesta que sus dos socios de gobierno comparten, siempre que los Servicios Jurídicos municipales le den el visto bueno y consideren que es la vía adecuada para evitar tener que reponer los nombres de las calles franquistas.

«Al PP le gusta que en Alicante haya una calle que se llama Plaza de la División Azul, va en su ideología; a mí, no es que no me guste, es que no me gusta y es ilegal», señaló el alcalde, Gabriel Echávarri, al que no le hace ninguna gracia tener que volver a colocar las placas con nombres franquistas, que además probablemente se tendrán que retirar de nuevo si la sentencia no es favorable, finalmente al recurso de PP. «Es un poco de tebeo, pero es que el PP nos ha abocado a esta situación en la que ha habido acuerdo de una mayoría elegida de forma legítima políticamente y la ha llevado a los tribunales», lamentó.

Eso sí, insistió en que no le gusta la forma en la que han actuado Guanyar y Compromís en el procedimiento porque, aunque comparte el «fondo» y la tramitación, cree que una vez se tenía constancia del recurso pendiente, la ejecución del acuerdo administrativo «podría haberse hecho de otra forma» y esperar a que se resolviera la medida cautelar.

Guanyar fue muy crítico con los populares, a quienes llegó a acusar de ser «los amigos de los franquistas» y de formar parte de una campaña de ámbito nacional «liderada por los amigos de los golpistas, que llevan años incumpliendo con total impunidad la Ley de Memoria Histórica de 2007». En opinión del portavoz de la formación, Miguel Ángel Pavón, «si alguien tiene que dimitir, es Luis Barcala (portavoz popular)».

Pero también tuvo reproches para el alcalde por su falta de respaldo a sus compañeros del equipo de gobierno. «Si consideraba que no se estaba haciendo bien, ¿por qué no dice las cosas a su debido tiempo? Que lo hubiera advertido, porque a toro pasado es muy fácil», consideró Pavón.

El portavoz de Guanyar defendió que el cambio de placas por la Concejalía de Estadística «se ha realizado en los tiempos habituales y normales en este tipo de actuaciones y siguiendo las instrucciones de los Servicios Jurídicos del Ayuntamiento de Alicante», servicios que, recuerdan, dependen del alcalde.

Desde Compromís se mostraron conformes con estudiar con los Servicios Jurídicos «todas las vías posibles para evitar tener que llegar al esperpento y la contradicción con la Ley de Memoria Histórica de tener que reponer las placas franquistas, siempre desde el respeto a las decisiones judiciales», señaló el portavoz, Natxo Bellido.