Las Provincias

Ilicitanos y PP acusan a Mollà de impedir el cierre de una fiesta de Nochevieja «irregular»

  • Los ediles indicaron que los policías instaron al dueño del local a retirar la música, «momento en que apareció Mollà», vecina de la pedanía

El grupo municipal de Ilicitanos por Elche aseguró ayer que la concejal de Relaciones Institucionales y Turismo, Mireia Mollà, «trató la pasada Nochevieja de que la Policía Local pasara por alto las presuntas irregularidades detectadas por los agentes» en un establecimiento de Torrellano en el que se celebró una fiesta de despedida del año.

Los ediles de Ilicitanos, Cristina Martínez y Fernando Durá, explicaron que el informe policial al que han tenido acceso señala que «cuando los agentes de la Policía Local se encontraban inspeccionando el local se les acercó Mireia Mollà con la intención de mediar con los actuantes para que se obviara la actuación. Añadieron que el local no tiene licencia para música y que, según el informe policial, duplicaba el aforo.

Los ediles indicaron que los policías instaron al dueño del local a retirar la música, «momento en que apareció Mollà», vecina de la pedanía, y «medió con los agentes para ver si se podía obviar la situación». Al no lograrlo, afirman, «optó por telefonear» al jefe de la Policía Local, quien envió al oficial de servicio.

Este mando, «dadas las fechas especiales y la concurrencia de personas en el local, continuase la música hasta el cierre del mismo a las 03.30 horas», según expusieron Martínez y Durá, quienes calificaron de «lamentable» la actuación de la edil.

La portavoz del grupo Popular, Mercedes Alonso, se refirió también a este «gravísimo» asunto y señaló que estudiarán si pueden emprender alguna acción contra la portavoz de Compromís. El presidente provincial del PP, José Císcar, dijo que «no es de recibo que la concejal se lo esté pasando bien y diga a la policía que el local no se puede cerrar».

Mollà, en declaraciones a Radio Elche, aseguró que su actuación se limitó a «acudir al local para mediar a petición de los vecinos, con el fin de evitar que se produjeran altercados si se desalojaba el establecimiento». Añadió que los agentes le dijeron que se podía valorar hacer un «cierre progresivo si recibían una orden en este sentido», y es cuando ella llamó al jefe. Esa fue la medida adoptada por el oficial de servicio, actuación de calificó de «correcta».