Las Provincias

Un huerto dedicado al ingeniero al que se considera el padre de la agricultura moderna

El Mudic inauguró ayer la que es su primera sala al aire libre, un huerto que como el resto de estancias del museo se dedica a un investigador, en este caso a Norman Bourlaug, ingeniero agrónomo al que se considera el padre de la agricultura moderna, un hombre que a través de la investigación logró modificar las semillas de cereales para aumentar la producción en India y Pakistán. Bourlaug, tal y como recordó la directora del Mudic, fue Premio Nobel de la Paz en combatir el hambre y la pobreza en el mundo, «y en nuestro caso sembramos la semilla de la divulgación igual que él lo hizo con las nuevas variedades de cereal», afirmó Mari Carmen Perea.

El huerto nace como un módulo más en el museo y el pasado sábado durante la jornada de puertas abiertas que se celebró con motivo del octavo aniversario del Mudic ya empezaron a plantarse cultivos. En primer lugar se ha optado por la lechuga y el brócoli, «y para que los chavales también conocieran la siembra con semillas, espinacas y rabanitos». La intención es que igual que los alumnos de institutos visitan el Mudic y tienen experiencias con los aparatos que hay en él, puedan hacer lo propio en el caso del huerto, y que sean los que cada semana visiten el museo los que realicen las tareas que toquen.

La directora afirmó que el objetivo es que tengan un contacto con el medio ambiente y la agricultura que se hace cada vez más difícil, y precisó que el huerto cuenta con una cámara fija que toma fotos cada cierto tiempo que después se montarán en un vídeo donde se podrá ver todo el proceso de cultivo. El huerto no puede considerarse ecológico, puesto que para eso debe de reunir una serie de condiciones, pero sí se ha optado por el cultivo sin fitosanitarios.