Las Provincias

Detectan que el PP pagaba a Ortiz por las basuras un sobrecoste de 322.000 euros

El concejal de Limpieza, Víctor Domínguez, el lunes, en una visita para comprobar la reorganización del servicio.
El concejal de Limpieza, Víctor Domínguez, el lunes, en una visita para comprobar la reorganización del servicio. / A.D.
  • El tripartito aprovecha el modificado del contrato para exigir a la UTE que devuelva lo que cobró de más y empiece a abonarlo a partir de ahora

El Ayuntamiento de Alicante aprobó ayer un modificado de la mayor contrata municipal, la de limpieza viaria y recogida y tratamiento de residuos, con el que conseguirá un ahorro, hasta 2021, de siete millones de euros. Ello permitirá rebajar, en cierta medida, las pérdidas de 4,3 millones de euros anuales que le ha supuesto la reducción de la llegada de basuras de fuera.

Entre los recortes del precio de la contrata, llama la atención una partida de 47.000 euros anuales que el Consistorio pagaba de más a la UTE participada por Enrique Ortiz. El tripartito ha detectado un error en el precio del contrato aprobado en la última modificación que hizo el PP, en noviembre de 2014. En concreto, se calculó mal la reducción del porcentaje de gastos generales cuando se tramitan ampliaciones.

Esto generó un sobrecoste de la contrata de 47.000 euros anuales, que ahora la UTE tendrá que devolver, en el caso de las anualidades 2015 y 2016, y empezar a pagar de forma regular a partir de ahora, hasta el fin del contrato, en 2021. En total, supondrá un ingreso extra para las arcas municipales de 322.000 euros. El modificado aprobado ayer supone dejar el coste global del contrato en 285,2 millones de euros, frente a los 293,4 millones que costaba antes de los cambios introducidos.

La principal rebaja, 1,5 millones de euros anuales, se consigue con la eliminación del cuarto turno de trabajo de la planta de tratamiento de residuos de Fontcalent. Esto es posible por la reducción de las basuras que llegan de fuera.

No obstante, se hace una salvedad. Se ha establecido un máximo de tratamiento global de 185.000 toneladas al año y que el límite que se puede tratar con los tres turnos es de 158.000. Si se supera esta cantidad, se podría volver a habilitar el cuarto turno de forma temporal.

A ello se suma una rebaja de 240.000 euros por la supresión de la producción de combustibles derivados de residuos. En cambio, se incrementa la partida de recogida de residuos en 244.400 euros, por la incorporación del quinto contenedor, el de residuos orgánicos.

A lo largo del primer trimestre de 2017 arrancará este sistema en pruebas con 110 contenedores ubicados junto a los grandes productores de residuos, como mercados municipales, colegios o restaurantes. A finales de 2017, «seleccionaremos un barrio para hacer alguna prueba, con una campaña importante sobre el buen uso que se debe hacer con la materia orgánica y los beneficios para el medio ambiente», explicó ayer el concejal de Limpieza, Víctor Domínguez, que espera que en 2019 el sistema de recogida selectiva esté extendido a toda la ciudad.

También aumenta el gasto en limpieza en 33.600 euros, por la reorganización del servicio. Esta reorganización supone que los barrios que contaban con tres barridos semanales van a pasar a seis. Barrios como Carolinas, El Pla, Gran Vía Sur o San Gabriel.

Aquellos barrios que se quedan con los tres barridos de ahora «van a tener un refuerzo cuando no haya barrido», según Domínguez. La frecuencia de los baldeos se reduce a 45 días «en todos los barrios» ya que «había barrios que solo lo recibían cada 60 días y alguno se iba a 80 y pico días». Cada barrio tendrá de esta manera un acción de limpieza especial, ya sea con sopladoras o con baldeo, cada 22 días, ya que las sopladoras se emplearán también cada 45 días, alternándose con los baldeos.

Llama la atención que en el modificado se dice que la reestructuración del servicio de limpieza «no está motivada por una insuficiencia de calidad» detectada por el Ayuntamiento.