Las Provincias

El PP en solitario aprueba el presupuesto 2016 para que entre en vigor en diciembre

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Solo los concejales del PP levantan la mano en una de las votaciones del pleno de ayer. / Alberto Aragón

  • Almagro defiende que el documento se ajusta a la realidad económica y no acepta ninguna de las 15 propuestas de la oposición, que tacha de «dictatorial» al gobierno local

Con solo los once votos del PP, la abstención de Ciudadanos y la oposición de PSOE y Cambiemos, salió adelante ayer el proyecto de presupuestos del 2016 que el equipo de gobierno local espera que entre en vigor en los últimos días del año y que se prorrogue el 1 de enero a la espera de poner en marcha el documento que marque la directriz económica a seguir durante el próximo año. Las críticas de las últimas semanas por parte de los grupos opositores arreciaron en especial sobre el alcalde, Emilio Bascuñana, y el concejal de Hacienda, quienes solamente tomaron la palabra durante las dos horas de debate de las enmiendas de PSOE y Cambiemos, convertidas en votos particulares para la sesión, para defenderse de los ataques personales que el primer edil consideró que se le hacían, y en el caso de Almagro ni para eso, lo que enervó aún más a quienes tienen enfrente, que consideraron una falta de respeto que ni siquiera se explicaran los motivos para negarse a crear partidas económicas para, entre otras cosas, los actos del 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, contratación de más personal en Ildo, subvenciones en distintas áreas o propuestas ya aprobadas en mociones a las que no se ha dado cumplimiento como la elaboración de un plan de revitalización social, económica, urbana y patrimonial del casco histórico entre otras cosas.

Así se repitieron los argumentos, y mientras que desde el PP se insistía que la obligación del gobierno municipal era sacar un presupuesto que se ajustara a la realidad económica del Ayuntamiento en lugar de continuar funcionando con el del 2012, el PSOE afirmó en que lo único que se pretendía es «que no afloren que se han gastado ocho millones que no tienen», equiparando la actual gestión con la del último gobierno de Mónica Lorente y Cambiemos criticó en reiteradas ocasiones el hecho de que primero, no se dieran explicaciones a la negativa en los votos particulares y después que el concejal de Hacienda apenas dedicara tres minutos a hablar del presupuesto y no diera ni una cifra. Lo únicos números que dio Almagro durante su intervención fueron para justificar el aumento de la previsión de ingresos tan criticada por los socialistas, que lo acusaron de hinchar partidas para poder tener más dinero que gastar, y explicó que el presupuesto contaba con una previsión de 26 millones por impuestos directos «que no van a ser 26, porque ya vamos por 29», y aseguró que quizá esa cifra todavía se incremente antes de que acabe el año.

El portavoz de Ciudadanos, Juan Ignacio López-Bas, motivó su abstención al principio de la sesión y consideró que ni ha sido bueno el trabajo del equipo de gobierno ni el del área Económica a la que llegó el 19 de enero pasado el primer proyecto de presupuestos que ha tardado once meses en presentarse al Pleno.

Se dieron circunstancias cuanto menos chocantes, como el hecho de que el PP tuviera que rechazar los votos particulares usando el voto de calidad del alcalde en varias ocasiones y solo fuera hasta la marcha de Pepa Ferrando cuando sus once manos valieran más que las diez de la oposición para evitar la doble votación. Finalmente el proyecto salió adelante en uno de los plenos donde la tensión fue más patente entre los grupos, con acusaciones de conducta «dictatorial» al alcalde que hizo cumplir de forma escrupulosa los tiempos que afirmó se habían pactado en junta de portavoces y en alguna ocasión quitó el micrófono a los concejales.