Las Provincias

Los padres se oponen a que el albergue de gatos esté junto a la escuela de fútbol

  • Presentan más de 300 firmas en contra de la instalación que aseguran que irá a escasos metros de la cancha deportiva

El colectivo de padres que asisten al polideportivo de Las Rabosas ha presentado una queja formal ante el equipo de gobierno de Guardamar del Segura para que el albergue felino no se instale junto al campo de fútbol. Los familiares han criticado que se construya esta instalación para animales callejeros a menos de veinte metros del terreno de juego.

Los progenitores presentaron 317 firmas selladas en el Ayuntamiento para poner en conocimiento su malestar ante la decisión del gobierno guardamarenco. Los padres acusaron al gobierno socialista durante el último Pleno ordinario de no informar de esta actuación después de «haberlo intentado en cinco puntos diferentes del casco urbano», critica el portavoz del colectivo, Manuel Gómez. Además adelantan que van a recoger más apoyos y piensan organizar una asamblea para aclarar la cuestión.

El Consistorio ya acondicionó las antiguas escuelas de la pedanía de El Campo, si bien la oposición vecinal obligó a trasladar esta instalación. A continuación se buscaron otras tres alternativas sin conseguir adaptarse a las necesidades de los gatos. Esta actuación procede del Grupo municipal Queremos Guardamar que abogó por dar una salida a la colonia de animales que existe en el municipio y que ocasiona problemas desde hace años.

Después de realizar diferentes tentativas el equipo que dirige José Luis Sáez se decantó por ubicar el albergue animal dentro de Las Rabosas. No obstante, para los padres de los alumnos de la escuela deportiva no se ha escogido el lugar idóneo. «Existe un campo de tierra más alejado donde no acude nadie, que supone una mejor ubicación que a pocos metros del campo de fútbol principal donde acuden a diario y donde se juegan todos los partidos», ha criticado el portavoz. Para los padres no hay ningún inconveniente en que se ubique este albergue, cuya cimentación ya se ha establecido, si bien «se trata de acoger animales callejeros que pueden tener enfermedades».