Las Provincias

La tribuna de 'la verdad'

Sin tregua contra la violencia de género

La muerte de una mujer por violencia machista no solo supone una pérdida irreparable para su familia y para toda la sociedad, sino que también es un fracaso de las instituciones públicas que deben velar por la convivencia. Lamentablemente, tenemos que digerir con demasiada frecuencia el asesinato de una mujer a manos de su pareja. Este año ya va por 40 el número de víctimas de la violencia machista en nuestro país, una cifra escandalosa que exige tomar muchas más medidas de las existentes para atajar esta lacra cuanto antes.

La celebración, hoy, del día contra la Violencia hacia la Mujer no debe quedar en meras manifestaciones de repulsa por los asesinatos, lecturas de manifiestos y declaraciones de intenciones. Todos, y especialmente los poderes públicos, debemos asumir que tenemos que luchar sin tregua para evitar más muertes y para que ningún asesinato quede impune.

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Elche debe estar permanentemente activo y vigilante ante este problema y, de hecho, ha planteado la batalla tanto en el frente de la atención directa a las víctimas como en el de la prevención y denuncia del problema.

La apertura de la Casa de la Dona ha servido para ofrecer un hogar a numerosas afectadas por la violencia machista. En la actualidad se presta ayuda a unas 300 mujeres que, además de desarrollar sus habilidades en distintos talleres, encuentran apoyo para recuperar su autoestima y sus relaciones sociales.

También estamos trabajando para dar visibilidad al problema y propagar la concienciación social con distintas conferencias, foros y encuentros. Pero una de las tareas más importantes se centra en el ámbito de la prevención, por lo que hemos puesto el foco de atención en los centros educativos con el fin de advertir a los jóvenes del problema de la violencia y ayudar a educar en los valores del respeto a los demás y la igualdad. Estamos realizando el máximo esfuerzo posible para desarrollar acciones y programas en contra de la violencia de género, trabajando en tres líneas principales: la sensibilización, organizando foros y debates para hacer visible el problema; la prevención, mediante el trabajo en institutos, escuelas infantiles y la organización de talleres en la Casa de la Dona y, finalmente, a través de las acciones directas. Estas últimas, canalizadas a través del Servicio de Atención Integral a la Mujer, atienden a unas 300 mujeres a las que se ofrece talleres de formación y pautas para que puedan recomponer y recuperar su vida social.

Todas estas acciones las estamos llevando a cabo en coordinación con las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y con otras instituciones, como el Colegio de Abogado, a fin de prestar una atención efectiva a las mujeres a través del turno de oficio o detectar casos de agresiones a través de las redes sociales.

Los ayuntamientos somos la administración más cercana al ciudadano y por ello necesitamos fondos para reforzar nuestros servicios públicos, de manera que podamos prestar una atención rápida y efectiva a las víctimas, basada en la proximidad y el conocimiento que tenemos de la persona afectada y de su entorno.

Pero este tipo de acciones que impulsamos en el ámbito local, y que pueden hacerse extensivas a todo el territorio nacional, deberían enmarcarse en un gran acuerdo general para una sociedad segura y libre de violencia contra las mujeres que implique a todos los poderes públicos y que no escatime medios, esfuerzos y recursos. También en el cumplimiento del convenio de Estambul, ratificado por España y que aborda de manera integral la violencia contra las mujeres.

Nada debe quedar en papel mojado. La lucha contra la violencia de género debe ser una prioridad en todos los ámbitos políticos, desde el internacional hasta el local, porque solo así podremos construir una sociedad más respetuosa y justa, que evite tener que lamentarse continuamente de estos abominables actos machistas.