Las Provincias

López-Bas, ayer en su despacho.
López-Bas, ayer en su despacho. / Alberto Aragón

Ciudadanos condiciona su apoyo al PP a que haya presupuesto del 2017 antes de marzo

  • El grupo que lidera Juan Ignacio López-Bas anuncia su abstención al proyecto para este año porque no cumple con las exigencias que pusieron en enero sobre la mesa

Once meses después de su primera advertencia, la que acabó con sus tres concejales integrados en el gobierno municipal aunque sin firma delegada, Ciudadanos lanza un segundo ultimatum al PP, esta vez con una fecha límite, -el 28 de febrero-, y un motivo, -la aprobación del presupuesto del 2017-. El portavoz del grupo municipal del partido naranja en el Ayuntamiento, Juan Ignacio López-Bas, afirmó ayer que de no contar con el documento al menos aprobado de forma inicial en los dos primeros meses del año se plantearán retirar el apoyo al gobierno de Emilio Bascuñana del que dijo que en ocasiones actúa como si tuviera mayoría absoluta «cuando es algo que debe recordar cada día que no tiene».

El concejal aprovechó para dar a conocer la postura de Ciudadanos ante el Pleno de presupuestos del viernes, y dijo que no apoyará con un voto afirmativo el proyecto que abandera el concejal de Hacienda «porque no es el presupuesto ni el proyecto que negociamos en enero», dado que en él no se cumplen las condiciones puestas por el partido que sustenta al PP en la Alcaldía como la partida de inversión encaminada a acabar el Centro Cívico de La Aparecida, una solución que permita mejorar el funcionamiento del área Económica o la reforma que tampoco se ha producido en Urbanismo con la puesta en marcha de una gerencia, «ni siquiera la creación de un puesto de director general que hubiera gestionado un departamento que es un auténtico caos» en caso de que exista insostenibilidad financiera. Otro de los compromisos marcados por Ciudadanos al PP fue que saliera adelante en el nuevo presupuesto la Relación de Puestos de Trabajo municipal «que llevamos esperando meses, porque en junio nos dijeron que estaría en septiembre», y López-Bas afirmó que no van a seguir jugando a lo mismo, por lo que «si no vemos señales de que se va a llevar a cabo retiraremos nuestro apoyo al PP y seguiremos donde estamos, pero seremos más duros para exigir cuestiones que son clave en la gobernabilidad del municipio».

Así las cosas su postura ante el proyecto de presupuestos del 2016, del que dijo que el concejal de Hacienda debía haber explicado el por qué de sacarlos ahora, será la de abstención en la sesión plenaria, por lo que todo apunta que el documento saldrá solo adelante con los once votos de los concejales del PP. Juan Ignacio López-Bas reiteró sus reproches ante la falta de explicaciones del PP, porque aseguró que el presupuesto permiten poner en el papel «6,5 millones de euros que quedarían en el limbo si no se les da cobertura presupuestaria». Así aseguró que se tiene que regularizar la situación de los trabajadores de Aseo Urbano que pasan a formar parte del Capítulo 1 del personal del Ayuntamiento, el pago de pagas y horas extra por valor de 1,8 millones o el de 1,5 millones en expropiaciones pendientes de mandatos corporativos anteriores.

«Se regulariza la situación de los seguros sociales con más de 500.000 euros, porque siempre ha sido una partida deficitaria desde el 2012 y 2, 7 millones de amortización de capital de préstamos que no se han pagado antes por el periodo de carencia». Así reveló que el presupuesto 2016 que se lleva a debate mañana y que asciende a 74,9 millones mientras que el que se negoció entre PP y Ciudadanos alcanzaba los 79, «pero por un criterio de prudencia sobre todo de intervención se ha retirado un ingreso ficticio de 5 millones en sanciones urbanísticas que no se cobraban».

Las críticas no fueron solo hacia la bancada popular. No se libró de las palabras del portavoz naranja ni el interventor, al que acusó de devolver hasta en tres ocasiones el presupuesto con excusas válidas, como la falta de organización del departamento y otras que consideró menos válidas «como por el hecho de no tener un ordenador de una determinada marca». Ante esto dijo que la postura de Ciudadanos no es de bloqueo, y entonces López-Bas arremetió contra el PSOE, un grupo al que acusó de dirigir a Cambiemos y Foro Demócrata pero sobre todo a una portavoz, Carolina Gracia, «que no fue capaz durante tres años de sacar adelante un proyecto de presupuestos». Así se cebó contra la concejal socialista de la que dijo que «incumplió la regla de gasto en el 2013 y no sacó adelante un plan económico-financiero», además de no regular las cuentas 413 y 555 que se elevaron a Pleno el pasado mes. «Por eso dijo que a su juicio es «inadecuado que bloquee el presupuesto para pasar a Capítulo I a los trabajadores de Aseo Urbano» entre otras cosas. Al mismo tiempo recordó que las enmiendas presentadas son «imposibles o inviables» puesto que a 31 de diciembre se prorrogan aquellos aspectos del presupuesto «que no tienen una duración de más de un año», por lo que recomendó a la oposición «que guarden esas enmiendas para negociarlas en el presupuesto del 2017».