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El Consell autoriza los graneles del Puerto con medidas correctoras

Descarga de graneles en el Puerto de Alicante, en imagen de archivo.
Descarga de graneles en el Puerto de Alicante, en imagen de archivo. / Alex Domínguez
  • Urbanismo considera que la resolución es ambigua en la exigencia de naves cerradas, pues indica que hay que contratarlas pero que podrán evitarse si las otras iniciativas funcionan

La Autoridad Portuaria ha salvado uno de los escollos para la regularización de la actividad de carga y descarga de graneles en el puerto de Alicante. La Conselleria de Medio Ambiente le ha otorgado la autorización de emisiones a la atmósfera, como ya anunció, condicionada a la adopción de una serie de medidas correctoras. Ahora falta la tramitación de la licencia ambiental municipal, que está recurrida.

La autorización que la Conselleria ha concedido al Puerto es bastante ambigua en un asunto que para los vecinos y para el Ayuntamiento es crucial, la exigencia de construcción de naves cerradas para desarrollar en ellas toda la actividad. Y es que en principio las exige, pero luego abre la posibilidad de eximir a la Autoridad Portuaria de su construcción.

Así, en uno de los puntos deja claro que «todas las operaciones de almacenamiento y manipulación de materiales pulverulentos en el complejo se deberán realizar en naves cerradas o silos» y exige a la Autoridad Portuaria que «en el plazo de 15 días deberá justificar el inicio del procedimiento de contratación de las naves cerradas, al objeto de disponer de los equipos en el plazo de tiempo más breve posible que permite la normativa de contratos del sector público».

Sin embargo, permite que, mientras, se apliquen medidas de carácter provisional, ya instaladas en el muelle 17 y de nueva aplicación en los muelles 11 y 13, que pasan por pantallas protectoras de 12 metros de altura, delimitación de zona de acopio, instalación de un sistema de alerta ambiental por vientos, nebulización de agua, lavado de ruedas de camiones y barreras de hormigón de un metro para proteger las pantallas.

Y, lo más importante, establece, en el siguiente punto, que si estas medidas provisionales resultan suficientes para garantizar que no se superan los niveles máximos de contaminación permitidos más de 35 veces en un año, el Puerto podrá pedir que se revisen las exigencias, incluida la de la construcción de las naves. Es decir, que si no se superan los niveles de contaminación quedarán exentos de construirlas.

El concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Pavón, valoró positivamente el primer punto, el que obliga a construir las pantallas, pero no el segundo que, en su opinión, «abre la puerta a que no se construyan».

Pavón señala que el Ayuntamiento se mantendrá «inamovible en su postura, que es la que ya fijó la Conselleria en 2009, y que es la de exigir que la actividad se desarrolle en naves cerradas».

El concejal sí que consideró importante, sin embargo, el último punto de la autorización, en el que la Conselleria dice que la Autoridad Portuaria es la «titular de la instalación objeto de autorización». Un punto que, dice, refuerza la consideración del Ayuntamiento de que es la Autoridad Portuaria la que debe tramitar también la licencia ambiental municipal. «Normalmente la pide el titular de la autorización de emisiones a la atmósfera», señala. En este sentido, el Ayuntamiento está en proceso de resolución del recurso que interpuso el Puerto a la solicitud de licencia.

La Autoridad Portuaria ya ha remitido al Ayuntamiento la documentación que le pidió. En concreto, las licencias concedidas y los informes en que se basa para decir que no es titular de la actividad. Ahora deberá resolver el recurso.