Las Provincias

Agentes acusan al jefe de Policía de obligarles a practicar tiro sin permiso

Una patrulla de la Policía Local, en una imagen de archivo. :: c. m. a.
Una patrulla de la Policía Local, en una imagen de archivo. :: c. m. a.
  • Los funcionarios desobedecen al mando ya que no se contaba con la autorización de la Guardia Civil para sacar las armas del municipio

Agentes de la Policía Local de Almoradí se negaron a realizar unas prácticas de tiro la semana pasada porque el intendente no había obtenido la pertinente autorización del departamento de Intervención de Armas de la Guardia Civil. Fuentes policiales aseguran que el jefe del cuerpo, José Antonio Segura, incumple de forma sistemática los pasos que hay que dar para obtener la solicitud de este permiso que es obligatorio para desplazar las armas hasta el campo de tiro desde la jefatura almoradidense.

Este grupo de agentes del cuerpo ha denunciado que el mando realiza de forma presunta una serie de anomalías de este tipo, pues aseguran que desde hace una década no se cuenta con la citada autorización. Los agentes deben realizar incluso dos prácticas cada año de forma obligatoria por ley, por lo que acusan al jefe del cuerpo de seguridad local de realizar esta tipo de tareas sin contar con la autorización tanto del puesto regional de Intervención de Armas como de la delegación de Orihuela. Incluso alertan que el año pasado solo realizaron una salida al campo de tiro

En otras ocasiones manifiestan que los agentes que se encontraban en el cuerpo almoradidense se han marchado a Rojales, donde se ubica el campo de tiro, sin el permiso obligatorio. No obstante, ante el malestar surgido entre varios de los integrantes del cuerpor de seguridad local y el intendente este año un grupo de policías rehusó realizar la práctica y no dejó que su armamento se trasladase hasta la localidad vecina.

El cuerpo policial tenía reservadas las instalaciones para los días 15 y 22 de noviembre. No obstante, el permiso no se envió en un plazo anterior a los 45 días, tiempo prudencial para recibir la contestación por parte de la Benemérita. Uno de los funcionarios pidió ver la autorización, en previsión de que otras veces no se había contado con ella, si bien el mando solo le ofreció la petición firmada por el alcalde y por él mismo para el traslado de las armas. Ante la ausencia de este documento el grupo de policías locales que debía acudir a sus prácticas de disparo se rebeló y se negó a ceder sus pistolas.

El intendente recibió la negativa con la justificación de que «no íbamos a cometer una ilegalidad a sabiendas» y pidió en una segunda ocasión al grupo de agentes que realizasen las prácticas «elevando la voz y con una actitud autoritaria». Tampoco surtió efecto la orden del primer responsable del cuerpo por lo que los subordinados hicieron caso omiso.

Los agentes aseguran que podría pasar cualquier percance con su arma reglamentaria lo que sin una autorización podría ser grave problema para ellos. Por ello, han solicitado en más de una ocasión que ante la falta de permiso de las instancias correspondientes el jefe policial firme un documento «donde se haga responsable de cualquier incidente que pueda ocurrir». Ante la negativa del mando a firmar este documento se dejó la práctica pospuesta. Las mismas fuentes insisten en que este no es un caso aislado y que desde hace tiempo el dirigente realiza una función de la gestión del cuerpo de forma arbitraria.