Las Provincias

Ideal

Recuerdo con nostalgia, y eso significa que ya son bastantes las hojas del calendario que han caído a mi lado, varios de los cines de la ciudad. Siempre he sido más del Monumental, junto al Mercado Central. Uno de los grandes cines de su época. Pero hoy me dedico a pensar en otro de esos cines cerrado ya hace años. Junto al teatro de los sueños alicantino de la Plaza de Ruperto Chapí, se levantó allá por los años veinte lo que conocimos como Cine Ideal.

La avenida de la Constitución era coronada por aquel edificio que albergaba los estrenos cinematográficos del momento y por el mítico Peret y sus horchatas. Habitual era disfrutar una tarde de cine y horchata posterior. Dos grandes recuerdos me vienen a la memoria con el Ideal. Uno de ellos, siendo un niño, en pie jaleando los golpes que le daba Rocky Balboa al ruso con toda la chavalería emocionada porque 'El potro italiano' lo volvía a hacer. Hoy en día, ni Harry Potter ni ningún otro héroe contemporáneo hace levantar de sus asientos a los jóvenes. Salvo que hablemos de los de la pelotita.

Y, por otro lado, recuerdo cómo hacíamos sesiones dobles una misma tarde. Una película en el Ideal y la otra después en el Monumental, en el Arcadia o en el Navas. Cosas que hoy, con semejantes precios, es del todo impensable. Si llevas al sobrino de turno a visitar a las estrellas del celuloide hoy en día...

Y, entre recuerdos, lo que parece que queda en el olvido es el mismo cine Ideal. Cerrado y sin movimiento. Diversas opciones se llegaron a plantear, pero bien por su precio o bien por el tipo de edificio que es y estar protegido ahí sigue, viendo cómo pasan los años. Se rumoreó que el señor Ortega colocaría otro de sus establecimientos de éxito, o que el grupo Di Roma aparecería por tan céntrica avenida. Nada a la vista. Y luego vino la opción cultural, de mano de las instituciones públicas. Mucho dinero. De una u otra forma, ahí sigue, sin uso. Y cada vez que pasamos por él, la ventanita de la nostalgia se abre un poquito más.