Las Provincias

Alejandro Tous en una de las funciones de 'Cabaret'.
Alejandro Tous en una de las funciones de 'Cabaret'.

«Interpretar a Cliff es el sueño de cualquier actor. 'Cabaret' es algo que recordaré siempre»

  • Alejandro Tous. Actor. El histórico musical protagonizado por el actor alicantino, llega al Gran Teatro de Elche dentro de la gira por su 50 aniversario

Actor de teatro, cine y series de televisión, el alicantino Alejandro Tous se ha puesto en la piel de Clifford Bradshaw, el protagonista junto a Sally Bowle -papel interpretado por María Adamuz- , en 'Cabaret. El musical de Broadway', una adaptación de la mítica obra estrenada en Nueva York en el año 1966. Dirigida por Jaime Azpilicueta, se representará del 24 al 27 de noviembre en el Gran Teatro de Elche en el marco de una gira que comenzó en septiembre y que concluirá en febrero de 2018 después de haber recorrido 33 ciudades españolas.

- Teatro, cine, televisión... Son ámbitos diferentes ¿ En cuál se siente más cómodo?

-Me siento bien en cualquiera de los tres registros. Me acabo habituando a lo que hago en cada momento. A mí lo que me gusta en realidad es interpretar. Es como a quien le gusta el tenis. Da igual que la cancha sea de hierba, dura o de tierra. Lo importante es jugar al tenis. Lo que diferencia al teatro de todo lo demás es que en tu trabajo obtienes la respuesta inmediata del público y has de hacerlo sin posibilidad de error. Yo lo comparo mucho con el gremio de los cantantes y grupos de música. No es lo mismo la grabación de un disco que los conciertos en vivo. Cuando estás en directo siempre pasan cosas no previstas, pero es divertido.

- El directo siempre causa una tensión añadida...

- Yo no lo vivo con tensión. Me divierte. Mi maestro Miguel Ponce me enseñó, entre otras muchas lecciones, que salir al escenario es el momento de hacer aquello para lo que estás entrenado. Me creó la necesidad de ser visto, de exponerte ante el público. Al final lo que estás deseando realmente es que se abra el telón, y piensas ¡qué bien!, ¡esta noche voy a encontrarme con el público!

- Más de 200.000 espectadores pasaron por el Teatro Rialto de Madrid donde habéis permanecido casi un año mostrando esta adaptación de uno de los clásicos de referencia en la historia de los musicales. ¿ Cómo te sientes interpretando el papel protagonista de Cliff Bradshaw?

-Lo disfruto muchísimo. Me siento muy bien. Ha sido un punto de inflexión en mi vida y en mi carrera. 'Cabaret'es algo que recordaré siempre de una manera muy especial. Ser el protagonista de algo así es el sueño de cualquier actor. Es para mí una obra absoluta. Un clásico. Y lo es porque trata temas que tocan la esencia de lo que somos los seres humanos. Es una obra que da lo mismo haberla visto hace 50 años o verla dentro de cien. Está llena de personajes complejos, llenos de matices. En particular el mío tiene mucho arco. Es apasionante interpretar cómo se va descubriendo a sí mismo conforme avanzan los acontecimientos. Cuando salgo al escenario cada noche y veo a tanta gente disfrutar con el espectáculo pienso que ojalá todo el mundo pueda experimentar alguna vez en su vida esto que yo siento .

- ¿Cómo fue el proceso de preparación del personaje?

-Fue un trabajo de preparación muy intenso que requería estudiar mucho y realizar muchos ensayos. Este ha sido mi primer musical y el género requiere una energía y un compromiso especial. La gente cree que un musical es algo más ligero, que no da pie a profundizar, pero esta obra no es así. Al contrario. Todos los compañeros nos hemos tenido que preparar muy a fondo. Yo estaba en Miami haciendo el piloto de una serie cuando me llamaron para presentarme a la prueba. Me desplacé para hacerla y al día siguiente me confirmaron que había sido seleccionado para el papel protagonista. Es extraordinario trabajar con un director como Jaime Azpilicueta, un gurú de los musicales en España. Además está asistido por Federico Barrios, diseñador de coreografías y director residente. Es una persona que siente un gran respeto por la creación. Yo entré a sustituir a Daniel Muriel y él me dijo: «No intentes hacer lo que hacía él ni lo que hace nadie. Me he sentido libre de llevar a cabo mi propia interpretación del personaje. Es algo parecido a lo que ocurre con las leyes. Hay un texto escrito pero siempre hay formas distintas de interpretarlo.

- El fondo de la obra es muy duro. Habla del nazismo, esa parte tan oscura de la historia de la humanidad. Pero en esta adaptación de 'Cabaret' Azpilicueta ha queridohacer del espectáculo algo sobre todo divertido y, como él mismo ha dicho, « que la tragedia circule en la perfieria de lo que se está viendo». Una combinación difícil...

- A mí me parece brillante. Interpretar en contra del texto. Por eso el título del musical va acompañado de la frase: 'Como nunca lo has visto'. Se trata de una versión muy fiel a los orígenes de la obra hace ahora 50 años. Cuando la estás viendo no puedes parar de reírte pero, de repente, entre las coreografías y las canciones te das cuenta que está esa triste historia que pertenece a nuestra memoria colectiva. Y el espectador sale del teatro emocionado y conmocionado. Con este espectáculo por una parte le estamos diciéndo al público: «Dejen sus problemas afuera. Aquí la vida es divina». Y ofrecemos baile, color, música. Pero, a la vez, está la historia de fondo. Te cuaja. Te deja con el cuerpo rarito. El objetivo es darle al público la dosis justa. Sin cargas innecesarias. Sería como añadir azúcar a la miel. Todos tenemos en la cabeza las imágenes terribles de lo que fue el nazismo. No hace falta cargar más las cosas. Pero tampoco quitarle su peso.

- No debe haber sido dácil econtrar ese punto de equilibrio.

- A eso me refiero con que la obra es brillante. Y para contar esa historia viajamos con seis tráileres y un equipo compuesto por 60 personas. Hay risas y diversión, pero te vas a casa con una reflexión en la cabeza. No les decimos cómo tienen que pensar. Pero hacemos que piensen. El teatro siempre es un «¿y qué?». Siempre hay un trasfondo. Hasta en las comedias hay una ideade fondo, un hablar de otras cosas.

- ¿ Se emociona en el escenario?

- Me emociono muchísimo. Dentro del escenario y fuera de él. Los tiempos en los que no aparezco en escena no me marcho al camerino. Me quedo para mirar a mis compañeros. Me apasiona verlos actuar. Son un conjunto de profesionales entre los que no podría decir quién tiene más talento. Es como haber entrado, en términos futbolísticos, en el Barça o en el Real Madrid. Todos son muy buenos, expertos en canto, en baile, en interpretación... cada noche, en cada función, pienso que tengo el mejor trabajo del mundo. Y eso te hace decir cada día: «¡ Qué bien!». Aunque estés cansado de ir de hotel en hotel, de ciudad en ciudad, sin acordarte muchas veces de dónde estás al despertar. Pero me gusta tanto lo que estoy haciendo y lo que estoy contando que me da mucha energía. Me siento un privilegiado de la vida. Soy muy consciente de ello. Claro que me emociono en cada función. Tengo que respirar hondo cada vez que salgo a escena. Y no puedo evitar pensar que se va a acabar. Aunque es año y medio de gira, como todo en la vida, esto terminará. Soy muy consciente de ello. Y por eso en cada función, cuando salgo de escena me quedo cerca de mis compañeros , a medio paso de ellos, para verlos actuar, para vivir con ellos cada momento.

-¿ Qué ha sido lo más difícil de este proyecto?

- Tengo que tener cuidado con el cansancio. 'Cabaret' es una obra muy teatral. Hay musicales que lo son menos, pero este montaje cuenta una historia muy potente. Y es un espectáculo casi atlético. He perdido seis kilos en unos meses porque el ritmo que llevamos es muy exigente. Es mi primer musical y me he dado cuenta de que se requiere una energía extra. Y eso que yo canto, no bailo. Y además el vestuario es impresionante, réplicas exactas de los trajes que se llevaban en Berlín en el año 1931. Jerseys y trajes de lana con los que sudo mucho en el escenario. Nada más verlo en la percha ya me pongo a sudar. Tenemos que tener claro que o te cuidas y descansas mucho, o te consumes. Además, la voz juega un papel muy importante. Y tienes que cuidarla. Horas antes de las funciones intento estar callado. Hay que dejarla reposar, no forzarla.

- ¿Ha tenido que compatibilizar a lo largo de su carrera varios proyectos a la vez?

- Sí, y ha sido duro. Cuando estaba con la obra de Romeo y Julieta tenía que grabar la serie 'Cuestión de sexo'. Fue agotador. En los rodajes estaba en tensión porque cuando se retrasaban por cualquier motivo yo estaba pensando que me tenía que ir después a los ensayos de la obra de teatro y no iba a llegar a tiempo. Eso te produce mucho desgaste. No es lo ideal. Sería perfecto elegir en qué trabajar sin pensar en que tienes que comer todos los días y pagar la hipoteca. Pero en fin, ¡que no nos falte! Aunque a veces tienes que elegir y dejar pasar proyectos. Valorar qué es lo que necesitas realmente personal y laboralmente.