Las Provincias

Camilo Sesto y Alcoy se declaran amor eterno

Camilo Sesto se señala el corazón tras recibir la medalla de manos del alcalde, que aplaude al cantante ante los maceros.
Camilo Sesto se señala el corazón tras recibir la medalla de manos del alcalde, que aplaude al cantante ante los maceros. / Pep Morell/ EFE
  • «Nunca me he cansado de decirlo: el meu cor és d'Alcoy», afirma emocionado el cantante tras recibir la medalla de oro y la distinción de hijo predilecto de la ciudad

El cantante Camilo Sesto fue ayer al fin profeta en su tierra. Recibió la medalla de oro y la distinción de hijo predilecto de su ciudad natal, Alcoy, en un acto celebrado en el teatro Calderón de la localidad ante cerca de un millar de seguidores.

Sesto se mostró emocionado y orgulloso de su gente: «Nunca me he cansado de decirlo: el meu cor és d'Alcoi», afirmó parafraseando una de los temas en los que habla de sus orígenes. Precisamente esta melodía ha servido como acompañamiento a la entrada del protagonista al escenario, junto a los 'maceros' y el alcalde de Alcoy, Antonio Francés.

Diversas imágenes de su vida se han proyectado con la música en directo de la Corporación Primitiva, que ha hecho sonar algunos de sus temas más conocidos como 'Vivir así es morir de amor' o 'Jamás', mientras que el propio artista homenajeado acompañaba desde su asiento en el escenario todos los temas interpretados.

Después del discurso del alcalde, Sesto recibió la distinción de hijo predilecto y medalla de oro, y el rostro de emoción de Camilo Sesto ha ido acompañado de los aplausos de todo un público entregado a su artista más internacional.

«Cuando me preguntaban de dónde era, yo siempre decía: alcoyano de pura cepa», afirmó Camilo Sesto, a quien los sentimientos invadieron nada más empezar a hablar: «Estoy muy orgulloso, gracias por contar conmigo».

El discurso de Sesto fue acompañado de varios momentos anecdóticos, por ejemplo cuando al empezar a hablar en valenciano, expresó su deseo de continuar en castellano «para que lo entiendan en todo el mundo», pero al final se expresó en casi todas sus palabras en «su idioma natal». «Que me doblen», remarcó.

Otra anécdota la protagonizó junto al público; puesto que después de derramar alguna lágrima, entre las butacas alguien gritó que le pongan una calle en su nombre. «Ya sabes lo que te piden», recordó al alcalde.

Seguidores de Argentina, Chile, México y diversos puntos de España también estuvieron presentes en un homenaje que el cantante cerró con un «¡Viva Alcoy!».