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Marqués de Molins lleva meses terminada y sin tráfico a la espera de un acuerdo con Adif

Varias personas charlan en medio de los dos carriles cerrados de la avenida, sin temor a que pasen vehículos.
Varias personas charlan en medio de los dos carriles cerrados de la avenida, sin temor a que pasen vehículos. / M.B.
  • El Ayuntamiento negocia que no se cierre la vía alternativa que une las carreteras de Hurchillo y Arneva y que quede a disposición del municipio

Un espacio de paseo, un lugar donde hacer deporte, usado incluso como pista de atletismo por los alumnos de un colegio cercano, un sitio donde mantener una charla distendida o en el que dejar suelto al perro sin temor a que sea atropellado por un coche. Los dos carriles de la Avenida Marqués de Molins que se vieron afectados por las obras del AVE se han convertido en un espacio que los ciudadanos aprovechan para todo menos para su fin, que es que por él circulen los coches y se pueda recuperar la normalidad del tráfico en el casco urbano casi cinco años después de su cierra. Han pasado seis meses desde que acabara la obra, de hecho durante el verano Adif intensificó los trabajos y destacó a multitud de operarios para que ejecutaran la conexión de la calle con la rotonda de acceso por la CV-95. Se llegó a anunciar su apertura para el mes de agosto, pero pronto llegaron los problemas.

Orihuela nunca firmó el convenio en el que debían haber quedado recogidas las mejoras que la ciudad se llevaría por soportar durante tanto tiempo unas obras que prácticamente finalizadas están todavía por rematar. El tren ya pasa bajo la trinchera que ha permitido abrir el flanco sur de la ciudad al desarrollo, pero sigue sin definirse para qué se aprovechará el espacio que ha quedado en superficie y que debe pasar a ser público. A esa incertidumbre se suman las pretensiones del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias con respecto a la Avenida Marqués de Molins, puesto que la intención era entregar esa vía al Consistorio y cerrar la que se abrió para suplirla, es decir, la pequeña circunvalación que une la carretera de Hurchillo con la de Arneva.

El Ayuntamiento dijo que no, y comenzó una negociación que según indicó ayer el primer teniente de alcalde, Rafael Almagro, no se ha dejado de lado y aseguró que podrá haber una resolución pronto al respecto. Almagro no vinculó el que se adopte una decisión sobre la circunvalación que desde el municipio se pretende ganar como una de las obras de mejora que deja el AVE a su paso por Orihuela con el convenio, y aseguró que cada cosa va por su sitio. No obstante confió en que una vez resuelta la situación política a nivel nacional desde Adif se pueda trabajar para llegar a un acuerdo definitivo que salde un conflicto que ya dura meses y que sobre todo haría que ganaran los vecinos que tienen que usar vías alternativas e intensificar el tráfico del centro de la ciudad teniendo ese anillo que en la actualidad conecta la carretera de Arneva prácticamente con la Autovía A-7 sin necesidad de usar las calles del interior del casco urbano.

Para el Consistorio es primordial que la vía de conexión que nació como alternativa se mantenga, además de que se abra Marqués de Molins para dar fluidez al tráfico. De momento los dos carriles de la avenida cerrados se han convertido en una extensión del Paseo Viento del Pueblo que los separa de la parte de la calle por la que en la actualidad pasan los vehículos en los dos sentidos. Ya no es difícil ver a gente pasear por ella entre semana, pero sobre todo los fines de semana esos apenas trescientos metros de asfalto se han convertido en un espacio en el que pasear y hacer deporte sin que nada lo impida.