Las Provincias

«Este libro me ha servido de terapia»

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Nach, con su libro y un café, delante de un ventanal durante su visita promocional a Alicante. / Alex Domínguez

  • Ignacio Fornés 'Nach' Rapero y poeta

  • El conocido rapero alicantino presentó ayer en la FNAC 'Hambriento', su primer poemario desprovisto de música y rimas

Nach irrumpe en el mundo de los libros de poesía en respuesta, afirma, a una necesidad de expresarse de una manera distinta a la del rap. 'Hambriento' le ha dado la oportunidad de hablar con más profundidad de temas universales como el amor y el desamor, las preguntas que rodean la existencia o la soledad.

-Poesía, raps... ¿son cosas diferentes más allá del formato?

-El rap es un tipo de poesía tan válido como cualquier otro sólo que va ligado a una determinada actitud, más a la cara, más de la calle y ligada a un tipo de música que la hace estallar.

-Después de ocho álbumes de estudio, decide desnudar de música y rimas a sus letras para que queden sólo en poesía escrita. ¿Por qué?

-Lo necesitaba. Surgieron una serie de circunstancias en mi vida a nivel emocional que me hicieron sentir cosas que el rap no podía expresar o plasmar al cien por cien. Esas emociones iban por un camino más profundo, más evocador. Necesitaba contarlo de otra manera, salirme de la rima y del tempo de la música y expresarlo de la manera más clara posible a través de poemas escritos.

-¿ Cómo definiría 'Hambriento'?

-Es un viaje de ida y vuelta. Refleja hambre de vivir, de sentir, de amar y ser amado. Hay soledad, desilusión, pero también experiencias positivas, un volver a casa. Volver implica que has cambiado, has crecido, has madurado. En definitiva, que has vivido.

-El título del libro es también el de uno de los poemas. ¿Hambre de qué?

-Hambre de abarcar, de sentir y de querer tocarlo todo al mismo tiempo. En él hablo de esa sed de infinito del ser humano que nunca se sacia porque no podemos llegar a todo y eso nos causa frustración, nos hace tomar conciencia de nuestras limitaciones.

-El libro ve la luz después de un proceso creativo que ha durado cuatro años. Se ha gestado en paralelo a su actividad como rapero...

-Yo siempre he escrito poesía pero poca porque el rap me ocupa mucho tiempo. El proceso que me ha llevado hasta aquí se inició a raíz de acabar una relación personal. Me marché de Alicante porque necesitaba cambiar de aires y me instalé en Madrid. Allí empecé a salir más de lo que aquí lo hacía. Iba a las cafeterías a desayunar y a escribir. Conocí otras gentes, otros ambientes, empecé otra fase de mi vida. Esas nuevas experiencias me trajeron sensaciones muy intensas a nivel emocional y esa intensidad es lo que me llevó a la poesía. Me ha servido mucho de terapia, de ponerme ante el espejo y conocerme mejor. Al principio lo hice sin pensar en editar nada pero llegó un momento en que tuve mucho material y fue cuando me planteé publicar el libro.

-¿ Se ha planteado vestir algunos de los poemas con música o prefiere mantener una separación entre ambos lenguajes expresivos?

-Estas reflexiones están pensadas para quedarse en el libro y ser mostradas así. Si alguien distinto a mí lo hiciera a lo mejor me haría ilusión si es capaz de aportar algo. Pero en principio yo no lo veo. Es complicado. Mi música y mi poesía son dos modos que no tienen por qué unirse, aunque haber escrito rap me ha facilitado escribir poesía. Son dos formas diferentes de expresarse. El rap lo escribo de noche, con música y cigarrillos, y en ese momento pongo más energía, más tensión. La poesía la escribía de día, dentro de esa calma de la mañana después del café. Me iba a la biblioteca de nueve a dos de la tarde y era un momento para la reflexión y la tranquilidad. Son momentos distintos.

-Las personas evolucionamos a lo largo del tiempo. ¿Cuánto ha cambiado Nach desde sus comienzos?

-Aunque no queramos, evolucionamos. Yo soy ahora una persona más tranquila, más de mi gente, de mi círculo más cercano y soy un poco más organizado. Antes era mucho más loco, iba a la aventura, era normal por la edad. Vivía con más euforia lo bueno y con más tristeza las cosas malas. Nach es ahora una persona más reflexiva, que sabe empatizar más rápido y sabe también más rápido quién le quiere engañar. La experiencia te va marcando y te convierte en alguien un poco más neurótico, un poco más aislado. Y aún así yo siempre intento conversar con mi niño interior con la intención de mantener su chispa, esa inocencia, esa ilusión.

-La evolución personal y la profesional suelen seguir caminos paralelos...

- Sí, y ahora tiro hacia donde más a gusto estoy sin demasiadas excusas. Con la edad sabes más quién eres y no buscas rodeos a las cosas que tienen un camino recto. Y el paso del tiempo me ha permitido hacer más que rap, como ocurrió hace dos años cuando me adentré en el 'slam' con el disco 'Los viajes inmóviles' o como he hecho ahora publicando este libro de poesía y quién sabe qué proyectos nuevos abordaré.

-¿ Alguno inmediato?

- Ahora me apetece centrarme en el rap, que es lo que más me gusta. Trabajar en sacar unos singles con artistas internacionales y preparar el disco nuevo.

¿ Y qué le gustaría a Nach no cambiar nunca?

- Una visión bastante empática de la sociedad. Quiero seguir poniéndome en la piel de la gente, sobre todo de quien no tiene tantas oportunidades y necesitan voz. Y eso no va a cambiar. Tampoco va a cambiar mi responsabilidad hacia lo que hago y lo quiero decir, y seguiré siendo una persona muy afectiva. Intento que la gente que me rodea se sienta a gusto. Esa pequeña onda expansiva en tu entorno puede hacer que las cosas cambien. Y con la música he pretendido ir más allá del entretenimiento puro y duro. Intento con ella aportarle a la gente un granito de energía para su día a día. Tiene una parte filosófica y de comunicación muy potente y eso no quiero que cambie.

-'Hambrientos' salió al mercado el pasado día 10. Se encuentra en plena gira de presentación del libro. Primero en Madrid y Barcelona y ayer en Alicante. ¿ Qué respuesta está encontrando?

- Lo que me ha sorprendido es que la gente me ve al 100% en el poemario. Me reconocen en él y eso me relaja bastante. En las redes me están dejando comentarios tremendamente bonitos. Si eres capaz de abrir los ojos y el corazón, los poemas te calan. Hablo de cosas que nos pasan a todos y más a los que se sienten perdidos o desesperanzados. Nos sirven para darnos la mano.

- ¿ Ha disfrutado esta etapa en la que se ha puesto, como usted ha dicho, frente al espejo?

- Muchísimo. Me ha permitido bajar las pulsaciones, buscar dentro de mí, liberar determinadas angustias interiores y no tener que pagar a un terapeuta. Ha sido muy sanador este libro. Y espero que también lo sea para quien lo lea. Esa sería mi ilusión.