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BOXEO

El 'Chato' Benítez sigue luchando

Instante en el que Benítez era evacuado del cuadrilátero hacia el hospital de Cruces. :: fernando gómez
Instante en el que Benítez era evacuado del cuadrilátero hacia el hospital de Cruces. :: fernando gómez
  • Continúa en coma a la espera de que remita el edema cerebral, y la buena noticia es que no se detectan más rastros de sangre en el TAC

Es el combate de su vida y está dispuesto a ganarlo. Antonio Benítez continúa ingresado al cuidado de los servicios de reanimación del hospital de Cruces de Bilbao tras ser intervenido de urgencia para drenarle un hematoma craneal localizado en la parte izquierda de su cabeza. Aunque el tremendo impacto que recibió de García Roche, su rival en la velada del sábado en el BEC, estalló en la derecha del rostro, el violento desplazamiento cerebral dejó la secuela por alcance en el lado contrario, punto en el que los neurocirujanos intervinieron para drenar la sangre localizada que presionaba el cerebro y ponía en serio peligro su vida. El último TAC descarta la presencia de restos de sangre.

La consecuencia de su k.o. en el décimo asalto ha sido demoledora. Ingresó en Cruces con un diagnóstico de Glasgow 3/15, que es la escala más severa del coma, en este caso provocado directamente por el impacto recibido. Por ello, los servicios de urgencia del hospital baracaldés actuaron de inmediato en el quirófano para drenarle un importante, por tamaño, hematoma subdural izquierdo. A diferencia de otros traumas cerebrales, en este caso la hemorragia se alojaba entre la corteza y el órgano, por lo que el peligro radicaba en limitar su espacio ocasionando daños colaterales.

Dentro de la gravedad, se puede decir que el 'Chato' Benítez lleva ya ganado el primer round de este combate. Continúa intubado dentro del plazo habitual mínimo de 48 horas que se suele dejar para que el paciente se reponga de la intervención sin abandonar su estado de coma. Además, se valora la posibilidad de ser intervenido ya de la fractura total del índice de su mano derecha. Cuando despierte -la mejor noticia es que lo haga por sí mismo- se podrá calibrar su estado físico y si hay algún tipo de secuela. Sus familiares esperan con optimismo que el bravo púgil marbellí deje atrás esta pesadilla y pueda regresar a su vida normal, con su trabajo en una forja de hierro.