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Las catas del Mercado Central se seguirán a través de cámaras web

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Clientes, ayer, en los nuevos puestos de los placeros que se han trasladado al piso superior del Mercado Central. :: / M.T.

  • Comienzan los trabajos de derribo de los puestos en la planta baja, tras el traslado al piso superior de los seis placeros que la ocupaban

El Ayuntamiento y la empresa adjudicataria del proyecto del Mercado Central, Aparcisa, acordaron ayer dar «la máxima transparencia» al proceso de las catas arqueológicas, en el interior del edificio, instalando cámaras web para ofrecer imágenes en directo de las excavaciones.

La intención es colocar seis de estas cámaras, distribuidas por los pasillos de la planta baja, donde en breve comenzarán las catas por parte de la firma especializada Alebus, según indicaron desde la mercantil. Aparcisa se ha comprometido a hacerse cargo de los gastos que conlleve la puesta en marcha de este circuito y de las máquinas. Ambas partes decidieron que las imágenes se podrán seguir en la página web del Ayuntamiento y en el canal YouTube.

«Queremos que las excavaciones se hagan con total transparencia, llevamos tres años esperando este momento y no queremos que haya ningún tipo de especulación», indicaron fuentes de la empresa. También en este sentido se manifestó el edil de Mercados, Carlos Sánchez. Señaló que se trata de una iniciativa del equipo de gobierno «para que sean públicas», que la empresa ha acogido con los brazos abiertos, con el objetivo de que los ciudadanos puedan consultar en todo momento la marcha de esos trabajos arqueológicos.

La instalación de las cámaras se realizará en los próximos días y desde Aparcisa consideran que podrían estar preparadas antes de que acabe la semana. Serán del mismo tipo que las colocadas en algunos edificios públicos, como las que se encuentran en el Palacio de Altamira, según precisaron las mismas fuentes.

En cuanto al inicio de las excavaciones, apuntaron que podría producirse en unos diez días. Mientras tanto, la empresa ha comenzado a derribar los puestos en el piso inferior y dejar expedita la planta, unas labores que comenzaron ayer, después del traslado de los placeros que la ocupaban a la parte superior.

De 14 a 9 puestos

En total son nueve los vendedores que ahora desarrollan su actividad comercial en el inmueble, tras el realojo. Un número que ha quedado reducido respecto al grupo inicial que hace año y medio rechazó marcharse a las instalaciones provisionales que ofreció Aparcisa a todos los minoristas. En aquel momento se quedaron en el Mercado Central catorce, pero desde entonces se han producido cinco bajas, la mayoría por jubilación y última ayer mismo.

El Ayuntamiento en las últimas semanas se ha encargado de adecuar las dependencias para acoger a los seis placeros que se han trasladado a esa planta. Entre otras medidas, desmontando los mostradores más deteriorados y colocando unos nuevos en la parte interior del edificio más cercana a la Plaza de las Flores, tal y como pedía este grupo para instalarse en la zona de la entrada, más accesible al público.

Por su parte, la empresa, además de dejar diáfano el piso inferior, realizará las labores previas a las catas, que incluyen la sectorización del suelo para facilitar la intervención de los arqueólogos. La búsqueda de restos de relevancia patrimonial comenzará en la parte oeste del edificio, junto a los actuales baños árabes, según apuntaron desde la mercantil que ayer firmó el acta de replanteo de las obras.

El equipo técnico de Aparcisa descarta «en un 99,9%» la existencia de este tipo de hallazgos, según los informes que encargó a varias firmas especializadas. Resaltan, además, que en esta planta hay sesenta pilares con sus correspondientes zapatas, por lo que creen «muy poco probable» que aparezcan restos arqueológicos de envergadura, un extremo que daría al traste con el proyecto del nuevo Mercado Central. Desde la mercantil gallega no descartan el descubrimiento de alguna pieza durante las excavaciones, «que se catalogará y se expondrá en museo».

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