Las Provincias

Acuerdo entre el Ayuntamiento y el Consell para inaugurar Ikea en 2019

Reunión entre el alcalde, Gabriel Echávarri, y la consellera María José Salvador el pasado mes en Valencia.
Reunión entre el alcalde, Gabriel Echávarri, y la consellera María José Salvador el pasado mes en Valencia. / LV
  • Falta pactar con los pequeños propietarios de los terrenos en Rabasa para presentar un plan parcial que debería estar aprobado en verano

El Ayuntamiento de Alicante y la Generalitat Valenciana han alcanzando un acuerdo para permitir la instalación de Ikea en los terrenos de Rabasa, con la vista puesta en la inauguración en el primer trimestre del 2019, a escasos meses de las elecciones municipales y autonómicas. El alcalde, Gabriel Echávarri, confirmó ayer públicamente las negociaciones para abordar un proyecto que sume los 40.000 metros cuadrados que tendría la tienda de la multinacional con otros 50.000 metros cuadrados de medianas superficies, al estilo de las que ya existen en el Parque Vistahermosa, por ejemplo.

Públicamente, Echávarri no quiso ir más allá, pero estas negociaciones, según ha podido corroborar este periódico, están muy avanzadas. Casi en su estado final, a falta de cerrar los contactos con los propietarios de los terrenos para constituir una Agrupación de Interés Urbanístico, que será la que presente un proyecto que recoja la urbanización de una parcela próxima al actual cuartel militar de Rabasa y la avenida de la Universidad, alejada de las lagunas. De esta manera, no chocaría con el área de reserva del humedal que la Concejalía de Urbanismo ha delimitado en el Catálogo de Protección Ambiental que ahora mismo se tramita y que impide cualquier tipo de desarrollo urbanístico. En principio, los dueños de los terrenos ya contactados estarían a favor, cómo no, de llevar adelante esta operación.

Lo único que confirmó públicamente el alcalde es que el equipo de gobierno cuenta con el respaldo del Consell para buscar una fórmula «más rápida» que permita la implantación de Ikea en Rabasa. Echávarri se reunió el mes pasado en Valencia con la consellera de Vertebración del Territorio y con técnicos autonómicos para estudiar todas las posibilidades y se llegó a este acuerdo.

En principio, sería a través de un plan parcial al uso, que permitiría cambiar el uso del suelo actual (rústico) al de terciario, toda vez que la figura del Programa de Inversión Estratégica Sostenible (PIES) que llevará la nueva ley urbanística valenciana (que venía a sustituir a la Actuación Territorial Estratégica) todavía no se ha puesto en marcha. El propio alcalde rechazó ayer presentar una Declaración de Interés Comunitario (DIC), supuestamente la opción más rápida y que rechazó por «lenta», o que la Generalitat comprara terreno en Rabasa para ofrecerlo a la multinacional.

La intención es que la tramitación de este plan parcial se realice en unos meses para que Ikea pueda comenzar las obras en otoño de 2017 con un tiempo de ejecución de 18 meses, con tal de que se pueda inaugurar la tienda a principios de 2019, previsiblemente en el primer trimestre. De esta misma forma, también queda descartado esperar hasta la aprobación de la primera parte del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Alicante (el estructural), mínimo hasta dentro de tres años. Ni mucho menos al final del documento, como remarcaba el pacto de gobierno del tripartito, puesto que se iría a siete u ocho años.

No. Aquí el tiempo apremia al equipo de gobierno local para aprobarlo esta legislatura por razones obvias. Ahora, ni siquiera el concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Pavón, lo rechaza taxativamente, algo de lo que ayer se congratuló Echávarri. «Fantástico», fue la reacción del regidor.

Sin embargo, la Concejalía de Urbanismo espera tener información de primera mano sobre el proyecto para mostrar públicamente su apoyo. Fuentes de este departamento se mostraron contrariadas por quedarse «al margen» de las negociaciones, que ha llevado directamente el alcalde, que no ha dejado cabo suelto. También se ha tenido en cuenta la opinión del sector, cuya contestación frustró el primer intentó en época del PP. En principio, a falta de conocer las marcas que ocuparán la superficie comercial anexa, no estarían en contra, lo que no es poco a estas alturas.

La presentación del proyecto, pues, podría ser inminente para dar el mayor plazo posible a la tramitación del plan parcial. Ahora mismo se trata de poner de acuerdo a los propietarios de terreno en la zona afectada para cumplimentar todos los trámites y entregar el documento. A priori, sería una modificación al proyecto presentado en su día por Alicante Avanza, que reduciría la superficie comercial y su tipología.

El regidor también descartó ayer públicamente que se incluyan zonas deportivas o reserva de suelo para un tercer hospital, un proyecto que el Ayuntamiento finalmente ha rechazado por su complejidad en la tramitación y que chocaría con el ya mencionado Catálogo de Protección Ambiental.

Por tanto, la actuación comprendería únicamente los terrenos comerciales. En principio, sin nada más.