Las Provincias

La dirección de la Junta Central no se somete a votación desde hace ocho años

Imagen de la votación de febrero pasado.
Imagen de la votación de febrero pasado. / A. Aragón
  • Los festeros han acudido a las urnas en dos ocasiones durante el último año para decidir sobre el denominado 'problema beduino'

Aunque la del día 27 será la primera convocatoria a elecciones a la presidencia a la que se llama a los alrededor de 2.500 festeros que figuran en el censo de comparsas de los Moros y Cristianos, es la tercera vez que se les convoca a las urnas en poco más de un año. El presidente saliente, Antonio Manuel García Alcocer accedió al cargo tras la renuncia de su antecesor, Antonio Franco, que fue quien se midió en las urnas con el candidato Mariano Martínez. No obstante García Alcocer ha estado dos mandatos al frente de la Junta Central, el segundo no fue necesario votar porque no había más candidatos. De hecho el que haya decidido no seguir y convocar estas elecciones llega propiciado por el que ha sido el asunto más peliagudo de todos los tratados en los últimos tiempos por los responsables de la Fiesta, lo que a su vez ha motivado dos votaciones de los festeros, una en junio del año pasado y otra en febrero de este. Se trata del denominado 'problema beduino' que ha terminado con una escisión de esta comparsa, embajadora además el pasado mes de julio, en dos agrupaciones, Acequianos Fundadores y Moros Muladíes, de momento bajo el paraguas de Comparsa Beduina.

El desgaste al presidente llegó motivado por la negativa, en esas dos ocasiones de la mayoría de la asamblea festera, a ampliar el número de comparsas del bando moro, que ya de por si es mayor que el cristiano, para solventar las disputas beduinas que ya han pasado por los tribunales.