Las Provincias

De la aduana al hospital de campaña

Este fin de semana en todas las Diócesis del mundo los obispos clausuran el Año Jubilar que desde el 8 de Diciembre hasta el 20 de Noviembre hemos disfrutado en la Iglesia católica. Nuestro obispo hará la Clausura esta tarde a las 20.00 horas en la Catedral.

Muchos de nosotros hemos pasado por la Puerta de las Cadenas. «Entrar por la puerta, -dice el Papa Francisco-, significa descubrir la profundidad de la misericordia del Padre que acoge a todos y sale personalmente al encuentro de cada uno. Es Él el que nos busca. Es Él el que sale a nuestro encuentro». Crecer en la convicción de la misericordia, era el objetivo que nos colocaba el Papa. Más que al miedo y al temor a Dios, destacando la idea de San Agustín, por nuestros pecados, acogernos al perdón por su misericordia, «abandonemos toda forma de miedo y temor, porque no es propio de quién es amado; vivamos más bien, la alegría del encuentro con la gracia que lo transforma todo».

Hemos tenido todo un año, dice un autor, para demostrar a todo el mundo y a los católicos que la esencia del Evangelio es la misericordia. Y que, si la Iglesia no cumple con ese mandato de su Fundador, está traicionando la esencia de su mensaje. Pasar de Aduana a Hospital de Campaña. Y que ese cambio la gente lo palpe, lo toque, lo experimente, lo viva en sus propias carnes.

Ahora nos corresponde a nosotros los cristianos de a pie, demostrar que somos misericordiados por Dios. Pero si nosotros no experimentamos esa misericordia, poco recorrido vamos a tener. Pasemos de madrasta a madre. Es cuestión vocación puesta en valor por nuestro Papa Francisco.

Una iglesia samaritana limpia de instancias de poder, de refugio de elegidos para convertirla en un oasis de acogida, de solidaridad y de misericordia. Tarea tenemos y tiempo para demostrarlo. Se cierra una Puerta, pero se deben abrir muchas puertas en todos los rincones del mundo donde haya colocado un Crucificado.

Un fuerte abrazo