Las Provincias

La CHS multa a los regantes por quitar lodos en la toma de la acequia

Toma de la acequia en el azud de Orihuela.
Toma de la acequia en el azud de Orihuela. / M. B.
  • El Juzgado Privativo de Aguas recibe una sanción de 2.500 euros por limpiarla sin permiso del organismo gestor de cuenca

Los regantes de Callosa de Segura apenas tenían caudal para regar el pasado verano. Muchas cosechas se iban a perder por falta de agua y decidieron retirar los lodos que taponaban la bocana de la Acequia Mayor. Ante esta actuación la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha dirigido una sanción en contra del Juzgado Privativo de Aguas callosino.

La sorpresa es mayúscula para la entidad que aglutina a cientos de agricultores puesto que el mismo órgano de cuenca ya disminuyó el aporte al considerar que los agricultores desperdiciaban los metros cúbicos que les correspondían. La carencia la quisieron eliminar al contratar una máquina excavadora que retirase los lodos en el entronque de las acequias de Callosa y Almoradí, que dan servicio a los regantes de Orihuela, Callosa de Segura, Cox, Granja de Rocamora, Catral y Albatera.

La CHS ha enviado una propuesta de sanción que se eleva a 2.500 euros y desde el juzgado valoran que «se trata de una práctica mafiosa». Así recuerdan que hasta el 31 de diciembre del 2015 el organismo con sede en Murcia era el encargado de retirar los lodos que se acumulan en el cauce del Segura a su paso por la ciudad oriolana. No obstante, este año ha dejado de realizar esta tarea de mantenimiento ante la falta de consignación presupuestaria y al estar el Gobierno Central en funciones durante once meses.

El juzgado de aguas denuncia que a partir de esa fecha, «la CHS y el Ayuntamiento de Orihuela se acusan mutuamente de a quién corresponde la limpieza del río», y añaden que «como siempre los perjudicados somos nosotros».

La colmatación de fango llegó hasta tal extremo que el pasado verano a los miembros del juzgado les era imposible regar sus tierras. Explican que «se acumuló tal cantidad de lodos en la toma de nuestra acequia que salieron cañas y no entraba agua». Al no llegar el nivel el agua se escapaba presas abajo y «encima desde la dirección técnica nos rebajaron el caudal porque advertían que la estábamos desperdiciando». La presa ubicada a espaldas del Casino de Orihuela supone el entronque de la toma de agua para media comarca, aunque si esta no entra y se sobrepasa el nivel la institución de cuenca baja el caudal.

Los agricultores aseguran que en infinidad de ocasiones se pusieron en contacto tanto con la administración local como con el organismo del Ministerio de Medio Ambiente para que efectuasen la limpieza. No obstante, ninguno de los entes administrativos quiso asumir la actuación, por lo que «mandamos una pala excavadora, pagada por nosotros, para que la llevase a cabo con el fin de poder regar».

En el expediente de infracción la CHS manifiesta que la agrupación de regantes «realizó el depósito de lodos y otros restos en el cauce sin la correspondiente autorización». El Servicio de Policía de Aguas y Cauces dio parte el 4 de agosto de esta acción que infringe la Ley de Aguas y la sanción se considera leve.

El organismo hídrico, dentro de la sanción que ha remitido, ofrece la posibilidad a los regantes de ahorrarse el 20% por el pago anticipado antes de la resolución y otro 20% por asumir la responsabilidad. Para el presidente del juzgado, Jaime Pertusa, «es de risa que nos multen y encima quieran que nos hagamos responsables». Por el momento el abogado del juzgado valora cómo responder a esta multa, que se originó según Pertusa «por la mala gestión de la CHS» y asegura que hartos de que «llegara un hilo de agua decidimos actuar».

Este diario público dos meses antes de que se enviara una máquina excavadora el problema que sufrían los regantes callosinos para plantar melones, maíz y alfalfa, entre otras cosechas. Algunos agricultores se quedaron sin su correspondiente tanda ante el tapón que se originó en Orihuela. El presidente del juzgado asevera que «salió de allí barro pero también restos de bicicletas y es algo que no se puede permitir».