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Echávarri mantiene el pulso a los centros comerciales pese a la sentencia a su favor

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El alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, ayer, en la comparecencia para valorar la sentencia sobre la libertad horaria. / Alex Domínguez

  • Recurrirá la resolución que les permite abrir en festivos, aprobará la ZGAT de Maisonnave y, solo si le obligan a ello, tramitará tres más

El Ayuntamiento de Alicante ha decidido plantar cara a los centros comerciales «hasta el final» para intentar evitar que puedan abrir en festivos, salvo que se atengan a firmar las condiciones de conciliación que se le han exigido ya a El Corte Inglés.

Así lo anunció ayer el alcalde, Gabriel Echávarri, en una comparecencia para valorar la sentencia que reconoce a los centros comerciales Plaza Mar 2, Gran Vía y Puerta de Alicante el derecho a integrarse en una Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT). Es decir, a abrir todos los festivos del año.

Una comparecencia en la que Echávarri se mostró especialmente duro con estos centros, a los que acusó de poner «sus cuentas de resultados por encima de la voluntad popular» y a los que advirtió de que «la política comercial se crea «desde la ciudad» de Alicante y no desde los operadores comerciales.

Y en la que estuvo acompañado por el portavoz del equipo de gobierno y de Compromís, Natxo Bellido, y la concejal de Empleo, también de Compromís, Sonia Tirado, pero de ningún representante de Guanyar, la tercera pata del tripartito.

Echávarri anunció que, aconsejado por los Servicios Jurídicos, el Ayuntamiento va a presentar un recurso contra la sentencia porque cree que tiene «posibilidades reales de que prospere».

Además, seguirá adelante con su plan de aprobación de una tercera ZGAT en Alicante, que es la que aprobó el Consejo Local de Comercio hace unas semanas y que se llevará a Junta de Gobierno Local el próximo martes.

Una ZGAT que incluye el mismo área comercial que la actual, el entorno de Maisonnave, pero en la que se ha introducido la exigencia a El Corte Inglés de limitar a 11 el número de festivos trabajados por sus empleados al año. Asegura que esta aprobación, contraria al sentido de la sentencia, es posible, dado que el fallo todavía no es firme.

No obstante, es muy probable que los centros comerciales presenten un incidente de ejecución de sentencia para pedir que les permitan abrir mientras se resuelve el recurso. Por no hablar de que, molestos por la decisión del Ayuntamiento de recurrir, es muy posible que decidan reclamar responsabilidad patrimonial por lucro cesante.

Solo en caso de que se les conceda esta ejecución de sentencia Echávarri cederá ante lo inevitable e iniciará la tramitación de tres nuevos expedientes de ZGAT, uno por centro comercial afectado. Nunca, resaltó ayer, se extenderá la ZGAT a toda la ciudad.

Unos trámites que, en cualquier caso, dice, podrían llevar, hasta su aprobación definitiva por el Consell, «ocho o nueve meses». Así que los centros comerciales no podrán abrir en festivos, como mínimo, hasta después del verano.

El alcalde basa el pulso que mantiene contra la apertura de centros comerciales en festivos en el argumento de que, si no abren, es porque no han querido hacerlo. Y es que, recuerda, se les ha invitado a incorporarse a la ZGAT con la única condición de que se plieguen a las exigencias de conciliación impuestas por el Ayuntamiento.

Ayer admitió que este argumento, el de la conciliación, no aparece por ningún lado en la Ley de Horarios Comerciales como requisito para integrar las ZGAT y que el Ayuntamiento emitió (en la pasada legislatura) diversos informes que reconocían que las áreas en las que se sitúan los centros comerciales sí cumplen con los requisitos de la ley.

Explicó que se trata de un «criterio político» y que, a su juicio, no hay contradicciones, puesto que por el camino ha habido un cambio de equipo de gobierno que tiene «otras prioridades, la conciliación y la igualdad de condiciones del pequeño y el gran comercio».

Por ello entiende que la aplicación de la sentencia crearía una «situación de desigualdad» entre las distintas ZGAT de la ciudad, la del centro, con compromiso de conciliación y las de los centros comerciales, que «partirían con ventaja».