Las Provincias

La obesidad infantil da un respiro

  • El 41% de los niños de 6 a 9 años tiene sobrepeso, tres puntos menos que en 2011

El exceso de peso se ha convertido en un problema de salud pública a escala mundial en este siglo XXI. Y no solo por las dolencias propias del sobrepeso, sino porque representa un factor de riesgo de otras patologías como la prediabetes, la diabetes de tipo 2, la hipertensión, los trastornos del sueño o una peor situación antioxidante. Una pandemia que, además, va en aumento tanto en adultos como en niños en los países más desarrollados.

Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, en 2014, había en el mundo 1.900 millones de adultos con sobrepeso, de los cuales más de 600 millones eran obesos; además, 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos.

En España, el informe Aladino afirma que cuatro de cada diez niños entre los 6 y los 9 sufre un exceso de peso. Una cifra muy alta, pero que en números globales supone una buena noticia, ya que se ha pasado del 44,5% detectado hace cuatro años en el estudio elaborado por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) para esta franja de edad al 41,3% encontrado en 2011. «Los datos son esperanzadores pero insuficientes y por eso hay que seguir trabajando entre todos para que esta tendencia siga así», aseguró Dolors Montserrat, en su primer acto público como ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad después de su nombramiento e intercambio de carteras.

El estudio indica que hay más chavales con sobrepeso que obesos. Los primeros conforman el 23,2% de los casos (22,4% en los niños y 23,9% en las niñas), mientras que la prevalencia de la obesidad fue del 18,1% (20,4% en los niños y 15,8% en las niñas). En comparación al anterior estudio, la disminución se produce sobre todo entre los pequeños con sobrepeso, es decir, el número de obesos se mantiene igual siendo mayor en los chicos que en las chicas.

El informe estima que la tendencia de exceso de peso es «decreciente», aunque habrá que esperar a estudios posteriores para confirmar esta tendencia, y los factores son similares a los de ediciones anteriores. Por ejemplo, la prevalencia de la obesidad es mayor entre los niños que declaraban que no desayunaban a diario (el 93% sí lo hace) y entre los que tenían un tiempo de sueño inferior a la media (10,2 horas). Para los pequeños, todo producto lácteo triunfa. Un tercio asegura que toma todos los días leche entera, porcentaje similar de aquellos que consumen leche semidesnatada (29,1%) y yogures, natillas, queso fresco y derivados (28,9%). Uno de cada tres niños afirma que come fruta y pan blanco también cada día; casi todos los días comen verduras (26,3%) y carne (30,1%); siete de cada diez ingiera pasta, pescado y huevos algunos días (entre uno y tres días).