Las Provincias

Orgullosos de trabajar la tierra

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Un tractor equipado con maquinaria para realizar plantones realiza una exhibición en la Feria Agrícola de Desamparados. / Alberto Aragón

  • Desamparados acoge la segunda Fiesta de la Agricultura con el objetivo de potenciar esta actividad

La pedanía de Desamparados se convirtió ayer en un lugar para reivindicar el papel de la agricultura en la comarca y el trabajo que desarrollan los hombres del campo en sus quehaceres diarios.

Ese es uno de los objetivos que persigue la Asociación de Promoción Cultural Agrícola de Desamparados, el colectivo que aglutina a sesenta integrantes de esta partida rural así como de otras cercanas y que persigue dar a conocer las labores del campo y todo lo relacionado con ellas. La asociación que preside Raúl Pérez organizó la segunda Feria de la Agricultura «en una cita que queremos se consolide como un referente y que permita ver que el trabajo en el campo es parte de nuestra identidad».

Con esa meta se programaron diversas actividades en una mañana que comenzó con una concentración de tractores, cerca de un centenar, que salieron a realizar una ruta por la pedanía y donde se pudo ver desde las más modernas máquinas de laboreo, dotadas de cabinas climatizadas, GPS o sistemas electrónicos para facilitar las labores en las parcelas a otras antiguas y menos sofisticadas «pero que nos facilitan todavía el trabajo», comentó un veterano agricultor mientras contemplaba cómo muchos de sus conductores llevaban en sus cabinas a niños para disfrutar de un paseo a velocidad reducida.

En la comitiva no faltaron remolques con trilladoras, pulverizadores de fitosanitarios o volquetes para transportar tierra junto a los arados mecánicos que se usan ahora para preparar las fincas. La mayor parte de ellos de los vecinos de la pedanía «que tiene por orgullo ser agrícola», recordó el presidente de la asociación, quien añadió que son muchas las familias que viven del trabajo rural en Desamparados «y con esta feria pretendemos enseñar la importancia de la agricultura sobre todo a los más jóvenes que no conocen el oficio de la tierra y disfrutar de una jornada de convivencia». Asimismo añadió que a la cita acudieron incluso tractoristas llegados desde el Campo de Cartagena el día antes para tomar parte «en un evento que queremos que se convierta con el paso de los años en referencia comarcal».

Tras recorrer la pedanía volvieron al recinto ubicado junto a la gasolinera y una vez aparcados se pudieron ver algunas de las demostraciones de estas poderosas máquinas como el arado con las cuchillas de rotavator o también otros aperos que sirven para realizar plantación de árboles y que miden con milimétrica exactitud el lugar donde el agricultor debe poner los esquejes y que incluso funcionan con piloto automático. Otros chóferes mostraron cómo se puede alisar un terreno en pocos minutos hasta dejarlo como una moqueta y también hubo tiempo para ver todos los utensilios que son capaces de enganchar para otro tipo de labores. Incluso niños pequeños pudieron dar vueltas a bordo de minitractores mientras algún joven mostró sus habilidades al volante haciendo trompos con los suyos.

Esta feria no contó solo con las exhibiciones de los tractoristas puesto que también se pudo ver el trabajo a la antigua usanza, con el clásico arado de hierro enganchado a una mula guiada por el propio presidente de la asociación de la pedanía o por un campesino octogenario más acostumbrado por su edad a dirigir al animal para trazar los caballones en un terreno.

En la jornada tampoco faltaron expositores de empresas que prestan servicios agrícolas y que presentaron parte de sus productos como fertilizantes o dispensadores en remolque que dosifican la cantidad que necesita cada cultivo, entre otros. También hubo moderna tecnología como maquinaria de riego solar que se vale de la energía fotovoltaica en vez del gasóleo o la electricidad para accionar bombas con las que irrigar los huertos «porque del campo no viven solo los agricultores sino también muchas empresas que nos dedicamos a prestarles servicios», indicaron los hermanos Santiago y Javier Riquelme, de la empresa muradeña ARM Maquinaria Agrícola y Fitosanitaria. Ambos recordaron que el campo ha sido siempre el sustento de la economía comarcal «y con la crisis mucha gente de la construcción en paro ha vuelto a trabajar en él» a lo que añadieron que «nuestra agricultura es de calidad y de ella dependen muchas familias».

Tras el almuerzo se pudo asistir a más actividades como un concurso de lanzamiento de azada con diversas categorías de participantes o de levantamiento de peso accionando la clásica romana y más demostraciones de maquinaria ligera en una jornada donde también hubo premios para los tractores y sus pilotos.