Las Provincias

Conciencia del más allá

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Un momento de la jornada de ayer en el General, con el doctor Arráez en primer término. / Matías Segarra

  • Expertos participantes en las jornadas sobre la muerte afirman que «no es una alucinación» ver la luz al final del túnel o a familiares ya fallecidos

Todos los especialistas participantes en las jornadas organizadas por personal del Hospital General sobre la muerte coinciden en señalar que hay que aprender a morir para lograr que este trance «pueda ser maravilloso» o, en cambio, «se convierta en un proceso «muy difícil». En esta cuestión insistió ayer uno de los ponentes de estas sesiones, el neuropsiquiatra y neurofisiólogo Peter Fenwick, reconocido como una autoridad mundial en el estudio de la mente-cerebro.

«La muerte nos espera a todos y ¿vamos allí sin un mapa? Cuando vamos a algún sitio que no conocemos lo llevamos», declaró el médico. Agregó que «en nuestra cultura apartamos este tema y cuando llegamos a morir no sabemos cómo hacerlo, cómo vivir el proceso». Además, consideró que para quienes están «muy apegados a su vida y a todo lo que han vivido» es más complejo de afrontar, por lo que recomendó ponerse en manos de alguien «que te enseñe».

En cualquier caso, quiso dejar claro que la ciencia ya ha comprobado que el 80% de las personas que están a punto de morir «van a llegar a una dimensión trascendental». Aseguró que no es una cuestión de creencias que, de alguna forma, la muerte no sea el fin «sino que las investigaciones así lo atestiguan».

Según su experiencia profesional, tras acompañar a miles de pacientes en el trance de la muerte, afirmó que «los moribundos saben que están a punto de hacer un viaje y dicen que viven la presencia de gente que ha muerto y también de otros seres», así como otras señales que se han vinculado a esta antesala de la muerte como la visión de una luz al final del túnel.

El facultativo, que ofrecerá esta tarde a las 20.30 su conferencia en el Centro de Congresos, señaló que ha recibido más de 1.500 mensajes de familiares que acompañaron en sus últimos momentos a sus allegados en el lecho de muerte, en los que confirman esas vivencias. Se trata de experiencias al margen de cualquier creencia religiosa, «globales y universales», apostilló.

Una observación que compartió otro de los conferenciantes invitados a las jornadas el cardiólogo y profesor Pim Van Lommel, quien disertó ayer por la tarde sobre cómo actúa la conciencia en el proceso de la muerte y lo que ocurre.

El especialista detalló la investigación realizada con 44 pacientes que sufrieron un infarto y su experiencia durante el tiempo en que estuvieron inconscientes, con el fin de averiguar cómo actuaba la conciencia amplificada. Un 18% de ellos vivieron experiencias como las mencionadas sin que entre ellos hubiera ningún factor común ni de religión, educación, género o explicaciones psicológicas como el miedo ante la muerte, ni siquiera otras cuestiones clínicas como en el tiempo en que el cerebro estuvo sin oxígeno o los fármacos recibidos.

Según estos casos, dijo, esas experiencias se dan una vez el corazón ha dejado de latir y no hay actividad cerebral y opinó que por este mismo motivo, de inactividad cerebral, «no son alucinaciones», una idea que compartieron otros ponentes, además de achacar a las mismas que sea la conciencia la que trascienda la muerte.

También el equipo del doctor Van Lommel realizó una investigación a largo plazo de estos pacientes para conocer su transformación y concluyó que en ellos se había perdido el miedo a morir y tenían un conocimiento «más profundo» de la vida.

Trasciende el espacio y tiempo

Esta es la prueba, tal y como señaló, de que «la conciencia sigue sin la función del cerebro». Consideró que «tenemos que cambiar la idea de que la conciencia está producida por el cerebro» y aseguró que éste funciona como interfaz, «no la produce, sino que es el receptor». Concluyó que «la conciencia trasciende el espacio y el tiempo».

En esta línea fueron las intervenciones de la mesa redonda 'Entre la muerte y la vida', moderada por el oncólogo y consultor en cuidados paliativos Enric Benito. En ella participaron el médico de Urgencias Juan José López, quien habló del estado de conciencia expandida, y la médico adjunto de la Organización Nacional de Trasplantes Elisabeth Coll, con la charla 'Trascendiendo la muerte', además de Lommel.