Las Provincias

Urbanismo inicia el proyecto de la depuradora a falta de fijar la ubicación

  • La administración autonómica revisa la propuesta del Consistorio para determinar el emplazamiento de la futura estación

El proyecto de la nueva depuradora de Almoradí ha comenzado a redactarse a falta de determinar su ubicación exacta. La Concejalía de Urbanismo aboga por adelantar los plazos con el inicio del estudio que saldrá a licitación con el objetivo de ahorrar tiempo, mientras que la Conselleria de Obras Públicas y Territorio determina qué parcela es la más idónea. La estación de depuración de aguas residuales se encuentra colapsada en la actualidad e incluso las aguas tratadas de la pequeña depuradora del Saladar contienen altos niveles de salinidad, por lo que no cumple con la normativa que indica la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS).

El concejal del área, Alejandro Lorenzo, explica que «lo primero que se trabaja es el funcionamiento interno de la infraestructura y luego se añadirá la parte técnica para solucionar las conexiones». El estudio lo lleva a cabo una concesionaria de la Epsar, si bien esperan el visto bueno de la Conselleria de Territorio para ver en qué punto se construirá la futura estación. La infraestructura permitirá unificar las dos actuales y tendrá la posibilidad de futuras ampliaciones con el fin de que no se sature en pocos años. La idea es que el servicio de tratamiento de agua se emplace sobre una parcela de 22.000 metros cuadrados y que lleve integrado el tratamiento terciario de las aguas para su mayor aprovechamiento.

Por el momento el volumen de trabajo de la depuradora se fija en 5.000 litros diarios, puesto que en la actualidad solo se pueden depurar en torno a los 3.000 litros. Desde el equipo de gobierno esperan desde hace cuatro meses que el Consell emita una solución para ver qué zona es la escogida para empezar a licitar el proyecto que se costeará con fondos europeos, según mantiene el edil del área.

También se ha avanzado en la recogida de datos que lleve a cabo una empresa encargada de la redacción del proyecto, que también debe llevar los niveles del agua que se recogen y las necesidades para acometer el tratamiento terciario. En cuanto a la depuradora del Saladar se han encontrado unos niveles altos de conductividad debido a que «puede haber filtraciones en algunas tuberías más antiguas». Lorenzo indicó que «es algo normal porque se ubica en un antiguo saladar».