Las Provincias

Don Juan contra los zombies

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Un instante de la segunda parte de la representación, en el claustro de la Catedral. :: alberto aragón

  • La Asociación Orihuela 2M10 recupera la lectura dramatizada de la obra de Zorrilla

Probablemente, si José Zorrilla hubiera escrito ahora 'Don Juan Tenorio' contaría con una escenografía mucho más violenta y parecida a la que acostumbran las películas de zombies y muertos vivientes que sobre todo en torno a la festividad española de Todos los Santos y anglosajona de Halloween prodigan en las pantallas. Pero lo hizo en el siglo XIX, en un ambiente marcado por el romanticismo que hacen de su obra un exponente de la literatura de su época con una mezcla de amor y misterio en un ambiente tenebroso en el que las tinieblas y la noche ganan a las escenas explícitas de sangre. Todo eso lo escenificaron ayer miembros de la Asociación Orihuela 2M10 que usaron como escenario el entorno de la Catedral que se dotó de luces que transportaron a la Sevilla decimonónica donde Don Juan y los suyos vivieron sus correrías. Sin más, se devolvió a la víspera del día dedicado a los muertos una de sus tradiciones, recuperada hace cinco años pero que durante los dos últimos tampoco tuvo representación.

Agustín García, Paco Díaz, Isabel García, Enrique Rocamora, Monserrate Guillén, Juan Bernardo Llanes, José Antonio López y Laureano Poveda trabajaron bajo las órdenes de Carmen Verdú y Emilio Zaplana para representar algunas de las escenas más representativas de la obra de Zorrilla para que el público pudiera entender la historia de un truhán al que sus muertos le persiguieron hasta la misma tumba.

Como novedad, se usaron dos espacios para desarrollar la acción. Las dos primeras escenas, incluida la del sofá donde se muestra la historia de amor imposible entre Don Juan y Doña Inés, tuvieron lugar en la Plaza de las Cadenas, y la segunda parte de la obra se representó en el claustro de la Catedral. La transición entre los escenarios se realizó con la inestimable colaboración de los usuarios del Centro Oriol que se encargaron de representar el entierro del protagonista mientras que Don Juan se preparaba para su último duelo antes de enterarse que su cuerpo cayó a manos del Capitán Centella.

El numeroso público que acudió a la representación tuvo la oportunidad de pasar de uno a otro lugar acompañando al cortejo fúnebre, algunos con velas que se aportaron desde la Concejalía de Cultura, y al llegar al destino de nuevo pudieron sentarse para terminar de disfrutar de la lectura dramatizada. La asistencia superó todas las previsiones y fueron muchos los que tuvieron que ver de pie la lectura dramatizada.